
Eduardo Mackenzie
Eduardo Mackenzie*
Petro está temblando de miedo. No sabe qué rumbo tomar ante el fracaso de sus perversas “reformas”. Su gobierno no cumple todavía ocho meses y ya miles de votantes declaran su amargura por lo que él hace y abandonan las toldas del petrismo. La “reforma” pensional, de la salud y la escasez artificial de medicamentos que provocó una petrista recalcitrante, la ministra Corcho, para presionar a los congresistas, es una infamia más que nadie aprueba. Igual horror desata la “paz total” y las atrocidades cometidas por una maquillada “guardia campesina”, este 2 de marzo en Caquetá, contra 79 policías y los empleados de una empresa petrolera. Petro admitió ser el responsable de eso, pero no dijo estar arrepentido de haber abandonado al degollado policía Ricardo Arley Monroy y a la fuerza pública de Los Pozos.
Eduardo Mackenzie*
Gustavo Petro ha admitido públicamente, sin inhibición alguna, que él es “único responsable de las acciones en Los Pozos, Caquetá”.
Eduardo Mackenzie*
El dolor de los colombianos por el vil asesinato del subteniente Ricardo Arley Monroy Prieto, de la Policía Nacional, en la vereda Los Pozos, Caquetá, el pasado 2 de marzo, no pasa. El dolor sigue ahí, clavado como una enorme espina en el espíritu de todos. No aceptamos que eso haya podido ocurrir. Condenamos la atrocidad cometida por los bárbaros protegidos de la llamada «Guardia Campesina Lozada Guayabero».
Eduardo Mackenzie*
La idea principal que se desprende de las declaraciones de Days Vásquez, la ex esposa de Nicolás Petro Burgos, 37 años, difundidas en estos días por la revista Semana, es que tres o más jefes narcotraficantes aportaron dineros para la campaña presidencial de Gustavo Petro, hoy presidente de la República de Colombia y ex guerrillero del M-19 en la década de 1980.
Eduardo Mackenzie*
No sé si el trabajo parlamentario de Susana Gómez Castaño, alias Susana Boreal, es brillantísimo. No sé si ella aporta ideas geniales o solo razonables durante los debates de la Cámara de Representantes. O si, por lo menos, accede a esas instancias de deliberación en pleno goce de sus facultades intelectuales y en plena forma física, como debe hacerlo, en principio, todo representante elegido del pueblo colombiano.
Eduardo Mackenzie*
“Desde la llegada del Covid-19, los cubanos enfrentan la peor crisis económica de la isla en 30 años. Los almacenes están vacíos, los precios son elevadísimos y la población está condenada a arreglárselas como puede para sobrevivir o tomar el camino del exilio.” Así resume la situación Emilio Obrero, un periodista cubano, corresponsal en La Habana de un diario parisino.
Eduardo Mackenzie*
El presidente Gustavo Petro pudo haber pensado que bastaba con lanzar una diatriba incendiaria en Cali (1) contra el fiscal General Francisco Barbosa, sin mencionarlo, para ablandarlo y arreglar de una vez por todas la candente cuestión de la “paz total” (2) y de la liberación inmediata de los 200 encarcelados de la llamada “primera línea”.
Eduardo Mackenzie
Colombia marchará y ocupará avenidas y plazas este 14 de febrero para expresar su descontento y su furor contra el desastroso gobierno del nuevo jefe de Estado.