
Eduardo Mackenzie
Eduardo Mackenzie*
Me llamó la atención una foto tomada durante el discurso del presidente Gustavo Petro en el Capitolio, este 20 de julio. Algunos de los presentes lo escuchan sin oír, otros, por el contrario, oyen con devoción, como el ministro Leyva Durán que junta las manos y cierra los ojos para no perder una sola palabra del orador. Otros se muestran intrigados. Solo uno o dos congresistas parecen distraídos –la foto cubre únicamente la bancada petrista--. Hay alguien que parece dormir. Otro se roe las uñas. Sin embargo, la tensión es palpable en el hemiciclo. La foto revela un sentimiento general de asombro. Lo que están oyendo parece grave. Hay miedo en algunos rostros. Unos esperan con la boca abierta el fin de la demostración. Otros, entre atónitos y renuentes, parecen no asumir lo que oyen, no porque estimen que el presidente les miente sino por lo contrario: porque creen que él, a pesar de su tono y gestos estudiados, les está lanzando a la cara la pura verdad.
Eduardo Mackenzie*
La dirección actual de la Unión Europea dejó que la mano de Vladimir Putin redactara la declaración final de la cumbre UE-Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) reunida esta semana en Bruselas.
Eduardo Mackenzie*
El gobierno de Colombia ha informado que el presidente Gustavo Petro se entrevistará con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante la Cumbre entre la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que se reunirá del 17 al 18 de julio de 2023 en Bruselas. También se reunirá, dice, con Charles Michel, presidente del Consejo Europeo. Entre los temas que discutirá esa cumbre están el cambio climático, la interconexión energética regional, la lucha contra el tráfico de drogas. La cumbre abordará igualmente el tema de “la paz y la estabilidad mundiales”, cuyo contenido efectivo es la agresión rusa a Ucrania. En el texto de la presidencia de Colombia sobre el viaje del presidente Petro a Bélgica este último tema no es mencionado.
Eduardo Mackenzie*
Los dirigentes de la llamada Internacional Progresista, que dirige el senador socialista americano Bernie Sanders, y de cuya dirección hace parte el presidente colombiano Gustavo Petro, acaban de lanzar un largo artículo de propaganda sobre la visión que ellos se hacen de los cinco días de incendios, destrucciones masivas y pillajes en Francia.
Eduardo Mackenzie*
Antes de definir si lo que ocurre hoy en Francia es una serie de protestas ilegales, o una insurrección de nuevo tipo, o las premisas de una guerra civil, o una combinación de todo esto, veamos primero un incidente grave que ilustra la desastrosa dinámica de la violencia que algunos despliegan, de mano maestra, para crear el caos y la destrucción, desde la muerte accidental, el 27 de junio, de un delincuente de 17 años de Nanterre, Nahel xx, que perdió la vida al rechazar un control de la policía de tráfico.
Luego de herir a los tres colombianos en Kramatorsk, Rusia ahora los intimida
Si creemos lo que dice CNN, el embajador de Colombia en Rusia, Héctor Arenas Neira, fue invitado este 30 de junio “a una reunión en la Cancillería de Rusia para analizar las circunstancias del ataque en Kramatorsk donde resultaron heridos tres ciudadanos colombianos”. Empero, CNN no fue muy exacto al redactar ese cable. Si leemos con atención el comunicado de la cancillería rusa, veremos que el embajador Arenas fue convocado para que recibiera, más bien, una reprimenda por las “declaraciones de las autoridades colombianas respecto a los tres ciudadanos del país afectados por el ataque en la ciudad de Kramatorsk”.
Eduardo Mackenzie*
Antes de la caída del muro de Berlín, la Stasi, la omnipresente policía política de la República Democrática Alemana (RDA), creada en 1950 sobre el modelo de la Cheka de Lenin, disponía de 91.000 agentes secretos asalariados y 174.200 informadores no pagados. Esa tropa se dedicaba a espiar e infiltrar los hogares, las universidades y todo tipo de centros culturales, laborales, religiosos y deportivos. Las toneladas de informes de esa maquinaria servían para intimidar, calumniar, juzgar, encarcelar y torturar a quienes se desviaban de la línea comunista.
Eduardo Mackenzie*
Gustavo Petro no puede permanecer un día más en la Casa de Nariño. Todos los elementos ya están sobre la mesa para que Colombia, en nombre de su supervivencia como nación libre y soberana, destituya a ese individuo nefasto que, por un derrumbe provocado del sistema de escrutinio en 2022, cayó sobre la Casa de Nariño. Ya pasó el momento de criticar gentilmente sus absurdas medidas de gobierno, sus mentiras y sus grotescas actuaciones contra el país. Ya pasó el momento de pedirle explicaciones. Ya sabemos cómo son las “explicaciones” de Petro.