
Eduardo Mackenzie
Eduardo Mackenzie*
Se le acaba de ocurrir esto a Gustavo Petro: hacer un gran concierto en Bogotá “para criticar el genocidio contra el pueblo palestino”. Como lo que dice Petro es generalmente confuso es necesario desenmascarar el sentido real que esconde ese nuevo anuncio.
Eduardo Mackenzie*
El ultimátum angustiado lanzado el pasado 7 de diciembre por Gustavo Petro a Néstor Osuna, su ministro de Justicia, para que acelere el plan para "transformar” la Fiscalía General, para “simplificarla, empoderarla [que chocante anglicismo innecesario], volverla efectiva y cercana a la ciudadanía”, es otra salida en falso del mandatario colombiano.
Eduardo Mackenzie*
En Alemania, ante una ola de deserciones de militantes, por divergencias ideológicas y hasta por denuncias de violencia sexual dentro de ese partido, la formación de extrema izquierda conocida como Die Linke (“La izquierda”) perdió el derecho de formar un grupo parlamentario en el Bundestag a donde había llegado de refilón en septiembre de 2021 tras obtener sólo el 4,8% de los votos a nivel nacional, los peores resultados desde la fundación de ese partido en 2007. En 2009, ellos habían obtenido casi un 12% de los votos. Desde entonces, Die Linke no ha hecho sino perder fuerza, sobre todo en Renania del Norte-Westfalia, el estado más poblado de Alemania.
Eduardo Mackenzie*
Si el presidente Gustavo Petro quiere entablar una demanda contra el expresidente Andrés Pastrana por haber éste utilizado la palabra narcotráfico en un análisis sobre la naturaleza del gobierno de Petro, no es porque Petro se sienta ofendido por tal caracterización. Lo hace porque sabe que ese tema, el narcotráfico –cimiento de la financiación de su campaña electoral en 2021 y 2022, y de operaciones de familiares suyos durante esa campaña, y factor convertido en eje de la estructuración del plan llamado de “paz total”-, es el talón de Aquiles del ocupante de la Casa de Nariño. Petro sabe que no solo la DEA está acumulando información al respecto, sino que otros centros diplomáticos y servicios extranjeros están en lo mismo.
Eduardo Mackenzie*
La llamada “integración energética” entre Colombia y Venezuela que anunció Gustavo Petro desde Caracas, en presencia de Nicolás Maduro, este 18 de noviembre, tras el cuarto “encuentro privado” entre ellos, es la confirmación de los conocidos planes petristas de decrecimiento: hundir la economía colombiana para reconstruir la economía de Venezuela y así salvar la dictadura de Maduro.
Eduardo Mackenzie*
El senador Iván Cepeda radicó ante el Congreso un proyecto de ley que pretende erigir en delito toda discusión o deliberación en Colombia sobre la farsa petrista de la “negociación de paz” con las bandas criminales.
Eduardo Mackenzie*
Las manifestaciones contra el antisemitismo del 12 de noviembre en París y en otras ocho ciudades francesas fueron verdaderamente un gran éxito. Pese a dos o tres detalles negativos de desigual importancia: el presidente Emmanuel Macron no participó en la marcha (dijo que estaría “espiritualmente” en ella). El arzobispo de París y los musulmanes moderados no marcharon, lo que es deplorado por la comunidad judía que necesita todo el respaldo moral y político de Francia tras el horrible pogrom del 7 de octubre en Israel.
Eduardo Mackenzie*
La ideología inmunda del antisemitismo galopa por la Casa de Nariño. Qué vergüenza y qué desgracia para nosotros los colombianos que eso ocurra y que asistamos a ese espectáculo abyecto sin hacer nada. Colombia nunca ha sido antisemita, ni antisionista, aunque haya por ahí ovejas negras que lo son. Las autoridades nunca han sido antisemitas. Empero, ahora el mandatario elegido en 2021, avanza en sentido contrario. La matanza terrorista de 1 400 civiles israelíes, perpetrada por la organización islamista Hamás, el 7 de octubre pasado, sacudió la conciencia moral del mundo entero y Colombia no fue la excepción.