Columnistas Regionales
César Salas Pérez
Este desgobierno es en resumidas cuentas una desgracia para el país, una película de ficción que prometía a sus votantes un cambio político y social, sin embargo, siguió siendo más de lo mismo, el santismo, más los delincuentes y corruptos todos unidos cogobernando con un remedo de presidente que solo habla y habla, promete locuras, pelea y ofende a sus contradictores, un obsesionado compulsivo con ser vitalicio en el poder, eso sí, defendiendo a muerte sus causas subversivas pero tristemente guardando silencio cómplice ante los violentos, peor aún, con una notoria falta de liderazgo para unir el país y asumir la tarea para la cual lo eligieron, gobernar y asumir sus responsabilidades propias de tan altísima dignidad.
Juan David Escobar Valencia
Hay tonterías que te obligan a preguntarte: ¿qué más se necesita para que sean desechadas definitivamente? Haré una lista inicial y diversa.
Jorge Enrique Pava Q.
Dentro de las características de los progres que aún defienden la cloaca que es el actual gobierno nacional, y que tratan de ocultar las evidencias que salen a flote cada día, están la intolerancia y el desespero generados por la imposibilidad de argumentar a favor de la mayor equivocación en la historia de Colombia: haber elegido a Petro como presidente.
César Salas Pérez
Tan miserable y rastrero ha resultado este desgobierno que todo lo que no ha podido comprar en el congreso para la implementación de sus decadentes reformas sociales, lo ha hecho de manera cínica vía decretos exprés, mecanismo ágil y efectivo del ejecutivo que no es otra cosa distinta que revivir los articulados que no pasaron vía congreso.
Juan David Escobar Valencia
Las corrientes extremistas y políticas de esa religión, los islamistas, han hecho mucho daño pues fueron contrariamente las primeras sociedades musulmanas quienes extendieron este juego en Asia.
Jorge Enrique Pava Q.
Si en La Habana, o El Caguán o en cualquier otro proceso de paz colombiano existió algo de respeto por las apariencias, y se habló de diálogos de paz, lo que se vive hoy en Colombia con la Nueva Marquetalia es un peligroso monólogo dictatorial. Porque escuchar a Iván Márquez es como si estuviéramos escuchando al vocero de Petro. Es asistir a una farsa que viene prediseñada desde el trámite ilegal de la ley de Paz Total donde, a escondidas y a última hora, incluyeron la posibilidad de que los reincidentes, como Márquez, tengan otra oportunidad de ser reconocidos como negociadores y beneficiarios de nueva impunidad, a pesar de haber incumplido la verdad, justicia, reparación y garantía de no repetición.