
Jesús Vallejo Mejía
Jesús Vallejo Mejía
Conviene preguntarse por el cambio que proyecta un gobierno controlado por comunistas.
Jesús Vallejo Mejía
Colombia padece hoy el desgobierno de alguien que, por haber sido condenado por sentencia judicial a pena privativa de la libertad, excepto por delitos políticos o culposos, estaría inhabilitado para ser elegido congresista o presidente, si se aplicaran rigurosamente y sin esguinces los artículos 179 y197 de la Constitución Política. Pero ésta da lugar a toda suerte de interpretaciones destinadas como he dicho en otras oportunidades a torcerles el pescuezo a sus textos para ponerlos a decir lo que no dicen.
Jesús Vallejo Mejía
En mi lejana juventud, mientras unos de mis compañeros de universidad se aplicaban a leer a Marx, Lenin y sus epígonos que los nutrían de ideas comunistas, yo fortalecía mis ideas liberales leyendo a Benedetto Croce y Guido de Ruggiero, al tiempo que abrevaba en la social democracia de la mano de Harold Laski.
Jesús Vallejo Mejía
Desde un punto de vista racional se entiende que la democracia exige para configurarse adecuadamente una comunidad de ciudadanos debidamente informados que deciden de modo reflexivo sobre los asuntos públicos sometidos a su votación.
Jesús Vallejo Mejía
Hoy, Miércoles de Ceniza, se da inicio al período cuaresmal, que nos invita a reflexionar sobre el sentido último de nuestras vidas.
Jesús Vallejo Mejía
Por una muy amable invitación de la Tertulia Il Pomeriggio, que coordina Orlando Solano Bárcenas, tuve oportunidad el sábado último de intercambiar opiniones sobre un tema que he tratado de manera recurrente en este blog, la crisis institucional que nos afecta desde hace un buen tiempo.
Jesús Vallejo Mejía
El excelente libro de Paul Kengor que lleva por título "The Devil and Karl Marx" pasa revista detallada a las relaciones entre el comunismo y la religión. Es posible descargarlo pulsando el siguiente enlace: The Devil and Karl Marx (archive.org).
Jesús Vallejo Mejía
Aunque imbuido del profetismo judío, Carlos Marx fue en realidad un falso profeta. Anunció con base en su método dialéctico que las contradicciones del capitalismo llevarían a un estadio final de confrontación de los desposeídos frente a los poseedores en el que éstos, para mantener sus ganancias, someterían a aquéllos a un empobrecimiento insoportable que los haría reaccionar violentamente, dando así lugar a la revolución que podría fin al régimen capitalista.