
Carlos Salas Silva
Carlos Salas Silva
Por favor permítanme regocijarme con la llegada de este día histórico en el que se recupera la democracia en los Estados Unidos con la juramentación de Donald Trump como su presidente. ¡Cuánta desgracia nos habríamos ahorrado si no le hubiesen robado las elecciones hace cuatro años! Tengo la certeza de que el mequetrefe no estuviera hoy donde está causando tanto daño a los colombianos porque con Trump no habría podido perpetuar el fraude que le facilitó la usurpación del poder. Colombia y la región tomarán una ruta muy diferente de ahora en adelante. Ya se ve con claridad que el futuro es nuestro porque estamos en el lado correcto, Trump, Milei y Bukele hacen la diferencia.
Carlos Salas Silva
Puedo decirles, especialmente a quienes consideran una derrota lo ocurrido el 10 de enero en Venezuela y se la pasan vituperando e insultando a María Corina y a Edmundo calificándolos de pendejos y cobardes, que las cosas no se quedan así para el régimen criminal y les ruego que sigan lo dicho por Bukele en X: Paciencia.
Carlos Salas Silva
El 10 de enero marcará un antes y un después en la historia no solo de Venezuela sino de toda América. Pareciera que los colombianos no son conscientes de las consecuencias que tendrá para el país lo que pase en ese día crucial. Y. más curioso aún, ni siquiera los mismos venezolanos que han buscado refugio en Colombia dan muestras de estar atentos a lo que se viene en su país.
Carlos Salas Silva
El capitán Ahab no puede encontrar paz estando obsesionado con vengarse de Moby Dick, la fiera ballena blanca que le arrancó una pierna y lo obligó a llevar una prótesis hecha, paradojas de la vida, con hueso de ballena. El primer oficial al mando, Starbuck, ve con inmensa preocupación que el viaje de tres o cuatro años alrededor del mundo emprendido por el ballenero Pequod esté condenado al desastre por el afán del fanático Ahab de enfrentar a Moby Dick. Herman Melville relata toda una odisea alrededor del heroísmo de los cazadores de ballenas del pasado -la novela fue publicada el 1851- quienes no son muy bien vistos desde que se ha impuesto la corrección política.
Carlos Salas Silva
Debería sentirme ofendido, como latinoamericano, con la amenaza de Trump de reclamar el canal de Panamá en caso de no llegar a una negociación que ponga los intereses de los Estados Unidos por encima de los de China; pero no, no me siento ofendido. Por el contrario, lo que si me causa cierto alivio en estas circunstancias es ver que el presidente electo de la potencia americana pone el ojo en su patio trasero.
Carlos Salas Silva
Se me ha acusado de destilar odio en mis artículos y de mantener una posición radical. No me extraña esa acusación, aunque podría decir varias cosas en mi defensa. Hay un lado de mi personalidad que tiende a la conciliación junto a otra, más visible, que es intransigente cuando cree estar del lado de lo justo. Así y todo, muchas veces se me ha demostrado estar equivocado, ya sea por hechos o por argumentos. Esto me ocurre no solo con los polémicos asuntos políticos sino también con los del arte. En ambos la pasión juega un rol fuerte que opaca a la razón y a la tolerancia por el furor del discurso cuando se trata de defender posiciones que tienden a volverse extremas.
Carlos Salas Silva
¿Quién podría imaginarse que en cosa de diez días caería el tenebroso dictador de Siria?
Carlos Salas Silva
“Me están cazando y no soy conejo”, dijo recientemente Maduro y lo que se nos viene a la cabeza inmediatamente, cómo no, es que no es conejo, es una rata.