Aclaro, no creo en la calificación de izquierda, centro y derecha; el llamado centro es como los vinos rosados, no son ni chicha ni limonada, solo existen hoy dos tendencias en Colombia, el marxismo y los defensores de la democracia, la diferencia es que el primer grupo trabaja sin afán, es mucho más disciplinado y su objetivo es claro, ya tomado el poder quedarse allí, así sea por interpuesta persona, tenemos al lado sus mentores y ejemplos: Cuba, Venezuela y Nicaragua; pero acá nada pasa.
Regresando a la última encuesta de Invamer, que sería extenso analizar en detalle, salen a la luz un par de referencias importantes, la primera es que sumando el marxismo ya puntean en la intención de voto y el número de precandidatos defensores de la democracia es abultado. Claro, se irá decantando, pero allí veo varios problemas: el primero es no saber si los seguidores de Fajardo son mayoría del primer bando o del segundo; hay al menos dos “outsiders” muy difícil que se retiren; los que se irán por firmas, si están cercanos al umbral, no se retiraran por la necesidad de obtener la reposición de votos; falta ver si el ego hará que algún otro siga hasta el final. Y, aquí, las matemáticas vuelven y aplican, los votos de los defensores de la democracia serán inversamente proporcionales al número de aspirantes.
No soy tan pesimista creyendo que perderemos las elecciones de 2026 a pesar de que el congreso le regaló a Petro el control del CNE, pero estamos en el filo de la navaja, dependemos de la sensatez de los candidatos y de los “progres” arrepentidos por el fracaso del “cambio” que esperaban y hay una sola persona capaz de lograr el milagro que necesitamos: Álvaro Uribe Vélez, por eso judicialmente lo persiguen, como dice la Biblia, “escúchenlo”.
El Rincón de Dios
“Aun los jóvenes se cansan, se fatigan, y los muchachos tropiezan y caen; pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.” (Isaías 40:30-31)