
Padre Mario García Isaza
Pbro. Mario García Isaza*
No le cabe otra calificación a una de las muchas afirmaciones alocadas e inconexas con que se despachó el que nos desgobierna durante la bochornosa función circense que fue el consejo de ministros del martes 4 de febrero.
Pbro. Mario García Isaza*
Acabo de leer, en La Linterna Azul, un artículo signado por el señor José Francisco García M., ante cuyo contenido siento el deber ineludible de pronunciarme.
Pbro. Mario García Isaza*
Continúa incontenible, ¡qué horror!, el propósito criminal del gobierno que busca pervertir a los niños y adolescentes.
Mario García Isaza*
Si no en su totalidad, dada su exagerada duración, pudimos observar la ceremonia inaugural de los juegos olímpicos que se desarrollan en París. Ceremonia en la que hubo, sin duda, elementos bellísimos de arte, de cultura, de alegría, de historia hermosamente simbolizada. Pero ¡ay dolor!, esa magnificencia y riqueza quedaron enlodadas para siempre por la asqueante bufonada con que un grupo de personajes ultrajó a los millones y millones de espectadores del mundo entero. La ridícula y estrafalaria reproducción que quisieron hacer de la Última Cena, la obra inmortal de Da Vinci, más allá de no tener ni un ápice de gracia, fue una bofetada, no solo al cristianismo sino a la decencia y al respeto.
Pbro. Mario García Isaza*
Un día sí y otro… también, el personaje que, para desgracia de Colombia, ocupa el solio presidencial desde hace dos años protagoniza actos de toda índole que, en una nación que tuviese capacidad de reacción, y en la cual actuasen organismos judiciales y legislativos realmente eficaces y honestos, ya habrían producido la caída del indigno gobernante. Y un día sí y otro también, asistimos estupefactos al espectáculo vergonzante de unos partidos políticos que hace tiempo claudicaron en materia de principios y convicciones, y actúan solo con el propósito de guardar o de acrecer sus cuotas burocráticas y de mantener la posibilidad de lucrarse en la repartija de los fondos del erario…
Pbro. Mario García*
En la Linterna Azul del viernes 8 de marzo, aparece un artículo suscrito por el señor Juan David Escobar Valencia, con este título: ¿Todavía necesitamos el matrimonio?
Pbro. Mario García*
Se cumplen hoy dos años de un hecho luctuoso. Y a pesar de serlo, hay muchos que están celebrándolo como un acontecimiento feliz, como algo que merece ser recordado con vítores y palmas. El 21 de febrero de 2022, en efecto, se publicó la sentencia 055, Causa Justa, -¡qué ironía!- con la que la Corte Constitucional afirmaba el “derecho” que las mujeres colombianas tenían de asesinar o permitir que asesinaran a sus propios hijos no nacidos.
Pbro. Mario García*
Sin la menor duda, el secuestro es uno de los crímenes más abominables que pueden cometerse en una sociedad humana. Cualesquiera sean las razones con que se pretenda justificar, jamás, en ninguna parte, será justificable. Cuando se trata de hacer de la víctima una mercancía, por el secuestro extorsivo, se está atentando en la forma más vil y execrable contra la dignidad del ser humano, al que se convierte en objeto de repugnante y criminal compraventa; los perpetradores de un secuestro se muestran como los más abyectos y desalmados enemigos de la sociedad.