
Carlos Salas Silva
El de María Corina no es el de Santos ¡ni por los diablos!

Carlos Salas Silva
El de María Corina no es el de Santos ¡ni por los diablos!

Carlos Salas Silva
Cada vez que escucho una entrevista a cualquiera de los candidatos me quedo esperando, inútilmente, a que se pronuncien acerca de lo que está ocurriendo en el Caribe sur, la acción militar más importante que se haya dado en esta parte del mundo en toda su historia; aparte de la emprendida en la crisis de los misiles, sesenta y tres años atrás en plena Guerra fría.

Carlos Salas Silva
Misiles cayendo como bengalas sobre cada campamento narcotraficante, sobre los depósitos de drogas, sobre las lanchas y submarinos, sobre las pistas de donde despegan los aviones con toneladas de cocaína. Misiles cuyo blanco son los cabecillas del Cartel de los soles, del Tren de Aragua, de las FARC y del ELN. Con tan solo dejar volar la imaginación me llegan visiones como esas que parecieran sacadas de Apocalypse Now, especialmente si acabo de escuchar algunas de las decenas de emisiones por YouTube dedicadas a la muy ranqueada situación actual de Venezuela.

Carlos Salas Silva
Muy envalentonado llegó a Nueva York el mequetrefe. Se siente como si estuviese en vísperas de corraleja, dispuesto a metérsele al toro. Unos guaros antes pueden sostenerlo en su osadía. Recordará la famosa irreverencia de otro que, como él, se le plantó al toro, un tal Chávez con su “Huele a azufre”. ¿Cómo no esperar de un pobre diablo, al que le ofrecen semejante vitrina, no querer lucirse? Triste manera, pero es la única posible para quienes, como él, cuentan tan solo con su grosería y su patanería.

Carlos Salas Silva
Aunque el término paradictatorial en el contexto de la política actual en Latinoamérica da de por sí una idea de su significado, nos será útil definirlo con claridad. La expresión paradictatorial se escucha en cada una de las intervenciones en las redes del abogado y político boliviano exiliado en USA, Sánchez Berzaín, lo que no es de extrañar siendo él mismo quien lo acuñó para señalar a gobiernos como el de Brasil, México, Honduras o ¡cómo no! Colombia. Gobiernos que fueron elegidos en democracia, así sea con fraude, que legitiman y apoyan dictaduras como las de Cuba, Venezuela o Nicaragua en clara complicidad ya sea en el campo político, el económico y el de derechos humanos, complicando aún más las cosas con el del narcotráfico.

Carlos Salas Silva
Lo que ha demostrado Trump, desde el primer día de su segundo mandato, es tener voluntad política. Y no es poca cosa. No la tuvo Álvaro Uribe cuando pudo haber derrotar al narco terrorismo, La tarea la dejó a medias con las graves consecuencias que todos conocemos. Cuando su ministro Londoño anunció que se terminarían los cultivos de coca en el Putumayo, ni siquiera el mismo Uribe lo respaldó y salieron los medios a reírse de semejante insensatez. Insensato el ministro al creer que de parte de su jefe habría la voluntad política para llegar a ese resultado que habría sido el inicio del fin del narcotráfico en Colombia. No puedo dejar de referirme tampoco a la propuesta del mismo Londoño, unos años después en un encuentro del Centro Democrático, cuando dijo que había que volver trizas el maldito acuerdo, refiriéndose al recién firmado papelucho entre el corrupto Santos y las terribles guerrillas de las FARC. En esa ocasión Uribe le dio la espalda de nuevo.

Carlos Salas Silva
En un mes debería celebrarse la suntuosa boda de la hija de Vladimir Padrino, capo del Cartel de los Soles por quien el gobierno americano ofrece 15 millones de dólares como recompensa. Un gigantesco evento, enorme despliegue en Canaima, vuelos incluidos, hospedaje de lujo, aviones, excursiones, fiesta de cuatro días… y un gasto de 300.000 dólares, como lo denunció Marshall Billingslea, el mismo que acusó a Alex Saab de ser el principal testaferro de Maduro y de manejar operaciones de lavado de dinero y corrupción a través de contratos de alimentos (CLAP) y de construcción de viviendas, como también quien llevó a la cárcel a los narcosobrinos. La cosa podría pasar por un evento más de los protagonizados por el régimen criminal si no fuera por la situación tan particular por la que está pasando Venezuela. Los ojos del mundo están puestos ahí por las venturosas circunstancias que todos conocemos.

Carlos Salas Silva
En 1905, Marco Fidel Suarez, en su momento ministro de relaciones exteriores de Colombia del gobierno de Rafael Reyes, propuso “Respice Polum” como el termino con el cual definir la política internacional. Estas fueron sus palabras: “Quien quiera que observe el poderío de la nación de Washington, su posición en la parte más privilegiada de este continente, sus influencias sobre los demás pueblos americanos —de los cuales se ha llamado su hermano mayor—, lo atenuadas que en comparación de esas influencias van siendo las de las potencias europeas, y lo insignificantes que en nuestro tiempo tienen que ser las de los pueblos asiáticos, quienquiera que esto mire habrá de reconocer que ningún pueblo americano, débil o fuerte, puede desatender el cuidado de una constante amistad con los Estados Unidos”. Esa posición fue parcialmente aceptada hasta que Alfonso López la suplantó por “Respice Similia” que es la que se implantó de manera general en la región para bien o para mal.

Carlos Salas Silva
El 7 de junio atentaron contra un candidato, entre tantos; hoy murió todo un símbolo.

Carlos Salas Silva
¡Es el colmo! Esa condena a Uribe rebasó la copa. Ya con un juicio amañado se evidenció una descarada politización de la justicia, pero con el fallo la cosa sobrepasó el absurdo. Hoy me puedo declarar más uribista que nunca a pesar de mis reparos a un Álvaro Uribe que, de una manera poco clara, cometió errores garrafales que nos llevaron indirectamente a la actual situación política que ha significado un deterioro de la institucionalidad y de la seguridad en todos los frentes en el país. Fui uribista y lo soy de nuevo porque la imagen del expresidente y su gallardía es un soporte de dignidad que nos permite levantar la cabeza ante nosotros mismos y ante el mundo que contrasta fuertemente con la de un mequetrefe que hace las veces de presidente llenándonos de humillación.