
Carlos Salas Silva
Se sabe muy poco sobre la cifra real de muertos en la represión ordenada por el régimen autocrático de Irán. Se especula que podría llegar a los veinte mil, una cifra que estremece, sobre todo cuando los números alcanzan tal magnitud sin que haya caído Alí Jameneí. Contrastar la determinación con la que el pueblo iraní enfrenta una tiranía que lleva casi medio siglo en el poder con la pasividad del venezolano obliga a una reflexión incómoda pero necesaria.
