Columnistas Nacionales
Rafael Nieto Loaiza
No es la primera vez que Petro dice que acudirá al “pueblo”. Antes habló de "poder constituyente”, de un “referendo” y de una “asamblea nacional popular". También propuso, varias veces, la última a mediados del año pasado como respuesta a la decisión del Congreso de hundir su propuesta de reforma a la salud, convocar una "asamblea constituyente”.
Eduardo Mackenzie
Cuando Gustavo Petro dice que convocará una consulta popular para imponer por encima del Congreso y de todas las instituciones sus desgraciadas “reformas” él está hablando en realidad de una “consulta popular”. Entendámonos. Petro no pretende consultarle nada al país. El pretende golpear a la ciudadanía con una o varias olas de violencia de todo tipo, en el campo y en las ciudades, para dictar enseguida uno o varios miserables decretos dictatoriales con las aberraciones que el Congreso, de la manera más legal y constitucional, se negó a convertir en leyes en estos días.
Paloma Valencia
Colombia empezó a importar el 30% de la demanda de gas residencial. Por primera vez en 17 años, en la Invamer POLL el 69% de los colombianos considera que la calidad y cubrimiento de los servicios públicos va por mal camino. La decisión del gobierno de no firmar nuevos contratos de exploración y explotación, la falta de seguridad en zonas de inversión y la reforma tributaria del 2022 acabaron con nuestra soberanía energética.
José Félix Lafaurie R.
Y…, ¿qué es esto? Pues el país, nuestra economía y sus perspectivas, que una calificadora internacional de riesgo califica como negativas. No va bien nuestra capacidad energética, ni la salud, un sistema que era necesario mejorar, sobre todo en el campo, pero no destruir.
Alfredo Rangel
La tal consulta es una cortina de humo para esconder las fallas del Gobierno y preparar la campaña.
Jesús Vallejo mejía
Para entender lo que hoy pasa en Colombia hay que partir de la base de que quien la desgobierna es un comunista que oculta sus verdaderas intenciones de seguir los pasos de Cuba, Nicaragua y Venezuela bajo el falso ropaje del progresismo.