Bien reza el popular adagio: “para verdades el tiempo y para justicia Dios”. Han pasado veinte meses desde el día en que alias ‘Calarcá’ fue detenido por miembros del Ejército Nacional en un puesto de control instalado en vías del municipio de Anorí, Antioquia. El criminal y su comitiva se movilizaban en seis vehículos blindados adscritos a la Unidad Nacional de Protección (UNP), al amparo del Gobierno Nacional que los había designado como Gestores de Paz.
Categoría: Opinión
(1) Rusia también guardó silencio
La nieve apenas acariciaba sinuosamente las calzadas adyacentes al Kremlin. Cielo gris como en una estampida sideral de nubes alineadas al comienzo del invierno ruso. Los ciudadanos discurrían entre gruesos abrigos que dejaron los percheros para enfundarse en pieles moscovitas. La plaza roja, como en una puesta en escena. En el bulevar Tverskoy, en donde se cobija una mansión de cuatro pisos de arte barroco con el célebre café Pushkin como epicentro, no se imaginaban que, mientras tomaban las primeras tazas de chocolate, a mil quinientos kilómetros de ahí los picos se estrellaban contra las losas para derribar el muro de Berlín.
Casto Ocando: el analista indispensable para entender Venezuela y América Latina
“En un reciente Space de X (disponible en YouTube: https://youtube.com/watch?v=wR3FUunpdOw&t=1828s) el periodista de investigación Casto Ocando, @cocando, fue invitado por el programa Venezuela Late para una conversación profunda y sin filtros.
La esperanza no llega de la nada; se construye
Hoy deberíamos estar más esperanzados que hace unas semanas. Hoy está sobre la mesa la candidatura de una Paloma Valencia que es una luz al final del túnel.
La “mala leche” de los avalúos rurales
Todo lo que se hace “de mala leche” … sale mal. Así le ocurre al Gobierno con el ajuste de los avalúos rurales con rezagos mayores a cinco años a la fecha de expedición de la Ley del Plan, no solo porque, basada en el odio a los “grandes terratenientes”, termina afectando a los pequeños propietarios, sino por el afán de implementarla a partir de 2026, para lo cual el Instituto Geográfico Agustín Cosazzi- IGAC, expidió la Resolución 2057 del 30 de diciembre, publicada en el Diario Oficial, con inesperada eficiencia, el 31 de diciembre.
El magnicidio de las Farc
Si Iván Márquez y sus compinches estuvieran presos, Miguel Uribe estaría vivo.
Tiempo de reflexión
Estamos en Semana Santa. Son días en que conviene reflexionar sobre temas trascendentales. Por supuesto, toca meditar acerca de los eventos de la pasión, muerte y resurrección de nuestro señor Jesucristo, pero, ante todo, sobre el estado de nuestra alma en relación con la eternidad que le espera cuando soplen los que el poeta llamaba los vientos ineluctables. Es hora de arrepentirnos de nuestros errores y tomar la decisión de corregirlos.
La sombra de la traición interna
Delcy Rodríguez y el Arte de Sobrevivir Entregando a los Suyos
La historia conoce bien a quienes, desde las entrañas del poder, han tejido su salvación con hilos de confidencias. Ephialtes mostró a los persas el sendero oculto de las Termópilas y pagó con su vida el favor que creyó eterno. Judas selló su destino con un beso en el huerto de Getsemaní, y el precio de aquellas monedas fue la soledad absoluta. Alfred Redl, el brillante coronel que vendió los planes del Imperio Austrohúngaro a los rusos terminó sus días eliminado por sus propios compañeros. Lavrenti Beria, el hombre que delató a medio Kremlin para ascender acabó abandonado y condenado por quienes alguna vez lo temieron. Y en América Latina, La Malinche, la mujer nahua que desde el corazón mismo del imperio azteca entregó a Hernán Cortés los secretos, las rutas y las debilidades de su propio pueblo, facilitó la conquista y quedó grabada para siempre como el rostro de la traición interna. Siempre el mismo relato: el informante interno imagina que su traición es un escudo; al final, se convierte en su propia sentencia.
Paulo Freire (1)
La crisis económica, política y social de nuestra Patria no es responsabilidad exclusiva de Gustavo Petro, Iván Cepeda, las guerrillas y los numerosos funcionarios del gobierno que solo buscan aprovechar la oportunidad para llenar sus bolsillos y de sus familiares o amigos con dinero fácil, como también para comprar votos y asegurar su permanencia en el poder.
¿Deberíamos estar preocupados?
Es cosa de todas las noches despertarme, luego de haber tenido sueños extraños, y quedarme despierto un buen rato hasta conseguir dormirme de nuevo. Lo de anoche fue curioso: tenía a mi lado una vieja edición de un libro especialmente apreciado por mi padre, “Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida”, de Dale Carnegie. Lo abrí al azar y pude leer el testimonio de una persona que enfrentó seis problemas a la vez, a los que no les veía ninguna solución. Eran de tal magnitud que sentí compasión por ese pobre hombre. Viéndose impotente, decidió escribir los seis problemas en una hoja de papel, la cual guardó en su escritorio. Pasó un año y medio y, revisando sus archivos, encontró la lista de sus preocupaciones y pudo comprobar que no se había producido nada de lo que había temido. Cerré el libro y me puse a darle vueltas al asunto en torno a uno de mis mayores motivos de inquietud: las elecciones próximas









