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A Luigi Echeverri no lo muerde la rabia de Coronell

Pedro Paz Ceballos 

He leído mucho sobre Luigi Echeverry, el exitoso estratega de la campaña presidencial de Iván Duque, sobre su pensamiento y forma de vida, ejemplarizante para cualquier hombre de bien, porque cultiva con rigurosidad espartana el cuerpo, el espíritu y el intelecto. Académico, deportista, rejoneador, amante de la naturaleza y de la política como ciencia, dedicado a su familia y a sus haberes más preciados, los dones de la integridad, la generosidad y la lealtad a sus ideas.

Su visión comercial, al frente de la presidencia de la Junta Directiva de Ecopetrol lo llevó a proponer y finalmente adquirir el 51% de ISA, y convertir esa integración, para el Estado colombiano, en la segunda transportadora de energía más grande del mundo, cuyas ganancias fueron vitales durante la crisis económica del Covid-19; son fundamentales en el proceso actual de recuperación del país y serán indispensables para elevar la calidad de vida de los colombianos en el futuro, si es que no cae en manos politiqueras, o lo que es peor en un Petro, que la quiera manejar como Chávez y Maduro manejaron a PDVSA y la convirtieron prácticamente en un partido político hasta demoler y arruinar al gigante petrolero y consecuencialmente a Venezuela, pues el 96% de los recursos del país en dólares provenían de los 3.137 millones de barriles diarios del crudo que producía PDVSA. Las Zafras azucareras que daban bienestar a Cuba, también fueron arrasadas por Castro.

Para evitar riesgos y contingencias que golpearían el bolsillo de todos los colombianos, la junta directiva de Ecopetrol irá hasta 2025, con Luigi Echeverri a la cabeza. Al conocer esa decisión, saltó como comadreja el áulico petrista Daniel Coronell, verde de la rabia a lanzar heces en su columna, pues se piensa desde ya, cómplice en la repartija de los recursos del Estado y de los colombianos si ganara Petro y, Ecopetrol, como PDVSA, es la joya de la corona en Colombia. El tesoro más jugoso, que quedaría expuesto a la politiquería del Estado socialista. Gracias a Dios, Coronell quedará viendo un chispero, porque el pueblo es inteligente y no dará su voto a la ruina nacional.

Muy, pero muy bien la ampliación del período de la mejor junta directiva que ha tenido Ecopetrol en los últimos años y la que más ganancias ha dado a los accionistas y al país en su historia.

El grupo Ecopetrol seguirá en buenas manos, aunque le pese a Coronell, cuya conducta dista mucho de la de Echeverri. Produce asco recordar que humillaba y despreciaba a su propia madre, a quien hacía esperar todo el día en el noticiero, para salir a regañarla a viva voz y a gritarle que no debía visitarlo en la oficina.

Coronell se cambió el apellido y se hizo amigo y socio de narcos poderosos y ganó la licitación de NTC. Se metió de antiuribista para adquirir notoriedad a punta de mentiras sobre el expresidente y su familia, en especial sobre sus hijos y es evidente que lo que le huela a Uribe le perfora las narices y Luigi Echeverri le duele mucho. Por eso descarga su furia contra el rejoneador y estratega político y financiero.

Obras son amores. Y las de Luigi, al lado de las del periodista espurio tienen un abismo de distancia en eficacia para el pueblo colombiano y un muro infranqueable, el de la ética, que los separa irremediablemente.

A Luigi Echeverri no lo muerde la rabia de Coronell.

Publicado en Columnistas Nacionales
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