
Alexander Cambero
La elección presidencial norteamericana parecía estar cantada. Un exultante Donald Trump marchaba raudo hacia el éxito. Mientras, la opción de Joe Biden sufría el descalabro público y notorio de una decadencia política indiscutible. Su lamentable presentación en el debate comicial altamente difundido en los medios lo dejó en condiciones paupérrimas. Los grandes jerarcas demócratas entraron en pánico.
