
Alexánder Cambero
En el cadalso de las ideas fatuas ancla el socialismo. Es una sombría ave de vuelo nocturno, revoloteando en la fragilidad infantil de las mentes dóciles. Estuvo en las entrañas de la añosa parturienta filosofal, que creyó que su útero estaba bendito por traer al mundo una concepción absurda del hombre y la sociedad. Esa antiquísima expresión tiránica mutó hasta nuestros días, se disfrazó en conceptos que tratan de ocultar su genealogía totalitaria.