
Rafael Rodríguez-Jaraba*
Se cumplen cinco años de la puesta en escena de la engañosa y pomposa comedia que Juan Manuel Santos montó en Cartagena, para firmar con las Narcofarc el mal llamado “Acuerdo de la Habana”, el que nada tiene de acuerdo, por no ser el resultado de una negociación, y sí, de la claudicación y el sometimiento del Estado Colombiano a una banda de criminales.