
Carlos Salas Silva
Lo que ha demostrado Trump, desde el primer día de su segundo mandato, es tener voluntad política. Y no es poca cosa. No la tuvo Álvaro Uribe cuando pudo haber derrotar al narco terrorismo, La tarea la dejó a medias con las graves consecuencias que todos conocemos. Cuando su ministro Londoño anunció que se terminarían los cultivos de coca en el Putumayo, ni siquiera el mismo Uribe lo respaldó y salieron los medios a reírse de semejante insensatez. Insensato el ministro al creer que de parte de su jefe habría la voluntad política para llegar a ese resultado que habría sido el inicio del fin del narcotráfico en Colombia. No puedo dejar de referirme tampoco a la propuesta del mismo Londoño, unos años después en un encuentro del Centro Democrático, cuando dijo que había que volver trizas el maldito acuerdo, refiriéndose al recién firmado papelucho entre el corrupto Santos y las terribles guerrillas de las FARC. En esa ocasión Uribe le dio la espalda de nuevo.