
Alfonso Monsalve Solórzano
El pasado jueves se conmemoraron los 40 años del asalto del M-19 al Palacio de Justicia. Durante todo ese tiempo esa organización ha intentado pasar de agache haciendo lo que he dado en llamar poshistoria, una variante de la posverdad, entendida esta como la “distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales” (RAE).