Iván Tabares Marín
Jugar con la mala información de los ciudadanos es muy fácil y eso es lo que ha permitido a la izquierda llegar al poder en muchos países. Anotaré algunos ejemplos sencillos aclarando que no soy economista, pero tengo la cultura general en ese y otros campos relacionados con la política.
El incremento del salario mínimo en un 23,7 por ciento tiene emocionados a muchos ciudadanos que no entienden la razón de ese aumento ni los efectos sobre la economía y el empleo. Esa fue una jugada más de Gustavo Petro para ganar el favor de los mal informados y comprar sus votos. Como estudiante que fue en la facultad de economía de la Universidad del Externado, el exguerrillero sabía de los daños que está causando.
Si aumenta el dinero circulante en forma exagerada, aumenta la inflación o el costo de la canasta familiar y, por tanto, ese incremento del salario se perderá. Si usted va a comprar unos zapatos, notará que están más caros porque el dueño de la fábrica tuvo que aumentar el salario mínimo de muchos obreros y debe trasladar ese aumento al comprador de los zapatos que es usted.
Un número de trabajadores de salario mínimo se quedarán sin empleo cuando la empresa deje de ser rentable para el dueño y el número de informales, que ronda el 50 por ciento de los trabajadores colombianos, seguirá aumentando. Los más afectados son quienes reciben salarios o pensiones superiores al salario mínimo, porque su amento fue de un 5 por ciento, el índice de inflación el año pasado, y tendrán que sufrir la carestía que viene.
Durante dos décadas vimos cómo el chavismo hacía incrementos del salario mínimo a cifras superiores al cincuenta por ciento, lo que disparaba la inflación, devaluaba la moneda y la comunidad era cada día más pobre. Conté el caso de un venezolano que vino a vivir a Colombia y recibía una pensión de aproximadamente cinco millones de pesos colombianos y terminó recibiendo unos cuarenta mil pesos de mesada. Vivía deprimido y le apareció un cáncer que lo mató.
Muchos colegios de las clases altas están abocados a cerrar o a disminuir el número de cursos por grado porque muchos colombianos que crean empleos y generan desarrollo económico están emigrando y lo seguirán haciendo si la izquierdo sigue en el poder. La izquierda busca dominar un país de ignorantes, como son la mayoría de sus funcionarios. La vicepresidenta de Iván Cepeda dice que quienes estudiamos en la universidad somos ladrones, porque para la izquierda en mejor un pueblo inculto y pobre.
Recuerden el déficit fiscal creado por Petro y el gasto excesivo en subsidios para comprar más votos. Petro suprimió los subsidios creados por Uribe Vélez y otros gobiernos, para crear unos nuevos que pronto no podrá pagar porque la plata del Estado será insuficiente. Seremos otra Cuba u otra Venezuela. La izquierda solo ha funcionado en China, sin democracia, porque se decidió por el modo de producción capitalista. Tal vez nuestra solución sea Donald Trump.