Alfonso Monsalve Solórzano
He sostenido que la violencia, el asesinato, y el acoso por parte del petrocepedismo en la recta final de las elecciones, aumentaría en la recta final de la contienda a medida que la fecha de las elecciones se acercaba.
Primero, fueron asesinados Miguel Uribe Turbay; luego, Rogers Mauricio Devia Escobar, coordinador en el Meta de la campaña de Abelardo de la Espriella; y entre enero y mediados de mayo, 61 líderes sociales,víctimas todos de los beneficiarios de la paz total. Esto, sin olvidar que, en lo corrido de este año, van 107 ataques con drones cargados de explosivos en el territorio nacional en las zonas en las que operan los Grupos Armados organizados, GAOs, favorecidos por la paz total.
Pues bien, la semana que acaba de terminar fue testigo de la modalidad de acoso moral y físico, denominado “acto cultural”, dirigido contra el expresidente Uribe y la campaña del Centro Democrático, encabezada por Paloma Valencia y Daniel Oviedo
Primero, pintaron murales a escasos metros de la residencia de Uribe en Rionegro, Antioquia, con acusaciones mentirosas que forman parte de las postverdad que la izquierda comunista ha querido tejer contra Uribe, responsabilizándolo de los falsos positivos, contra toda evidencia, pues hay pruebas irrefutables de que fue el primero en condenarlos y retirar del servicio a los militares que fueron acusados de tales atrocidades. Al día siguiente, asaltaron la sede de campaña de Paloma y Oviedo en Bogotá, la cual fue vandalizada por encapuchados, quienes pintaron grafitis y consignas y rompieron pendones y ventanas, a más de aterrorizar a quienes estaban dentro de la sede.
Lo llamativo fue que El Heredero Iván llamó al acometimiento contra Uribe y su familia en Rionegro -que según todos los indicios estaba coordinando a distancia- un “acto cultural”, significando con ello que el hostigamiento con fines políticos contra el más odiado de sus contradictores es una expresión artística. Un “acto cultural”, claro está, en el que trajeron en buses desde distintos lugares de Medellín y el oriente Antioqueño, a los “espectadores”, que no tuvieron inconveniente en agredir a la policía que custodiaba al expresidente, quien intentaba borrar con pintura el insulto y la calumnia, y llegaron a herir a chuchillo a un joven que acompañaba a Uribe.
Y Petro dijo que las fachadas de las residencias y edificaciones son públicas, por lo que pueden ser usadas por sus hordas para pintar lo que quieran, destruir la propiedad privada y amenazar a la gente que estaba dentro de la sede., todo, por el simple hecho de que son opositores. Pero, eso sí, cuando los jefes de los “actos culturales” contra la oposición piensan que sus víctimas van a organizarles uno en sus fachadas, corren a denunciar que están buscando su dirección para “atentar contra ellos”, como hizo el señor Muriel, congresista electo.
No es un hecho menor que Cepeda haya construido su carrera política en el congreso sobre la base de difamar obsesivamente y denunciar penalmente a Uribe, con una saña aterradora. Y tampoco es un hecho menor que dicha obsesión, saña y odio sean compartidos por todos los cuadros del petrocepedismo, que no le perdonan a Uribe que haya derrotado militar y políticamente a las FARC, matriz de donde todos ellos vienen o fueron sus aliados. La obsesión y saña de Cepeda son de tal magnitud, que, si El Heredero llega a la presidencia, Uribe y su familia serán los primeros en ser víctimas del régimen: la muerte, la cárcel o el exilio podría ser su destino.
Pero no serán los únicos. Veamos: todo indica habrá una purga, no sólo contra Uribe, sino contra todos los que se oponen al petrocepedismo, como lo demuestra el asalto a la sede de Paloma-Oviedo. Claro está, a nombre de la “cultura” y los “actos culturales”, denominación que no debe extrañarnos, porque para el comunismo -y Cepeda es un comunista en estado puro- la cultura es una herramienta para la lucha de clases, y, en ese sentido, una palabra comodín donde todo cabe -hacer murales ofensivos y destruir sedes políticas, entre otras cosas- si sirve para hostigar y derrotar al enemigo de clase. Es algo que el comunismo aprendió y tiene de común con el fascismo y el nazismo; las políticas del fascismo se centraron en la italianización forzada, el racismo biológico (especialmente a partir de 1938) y el antisemitismo” (Hollocaust Encyclopedia); Hitler, asesinó a millones de judíos y buscó la supremacía de la raza “aria” y su “cultura” de valores de “superioridad racial” Los soviéticos, impusieron los valores del “proletariado”, que ellos “representaban”.
Y los comunistas de aquí, promoviendo la “cultura” del vicio y la ilegalidad, la pereza y el servilismo, aupados, claro está en la “superioridad” de representar al “pueblo” que sólo existe en sus lucubraciones y excesos, excluyendo de esa categoría a los que se les oponen, así sean pobres, negros o indígenas, apoyando sólo a las facciones que los respaldan, Ese es el caso de los Nasa y el Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, beneficiarios de billonarios contratos del gobierno y de resoluciones que impulsan su expansionismo, para que estos opriman y/o expropien a sus iguales, como dijeron públicamente los voceros Mizak que hace la élite Nasa, al justificar las agresiones contra aquellos, tildándolos de no originarios; esto, a raíz de fuerte enfrentamiento entre las dos comunidades que se disputan entre 9.00 y 19.000 hectáreas. Según Liliana Pechené Muelas, gobernadora del resguardo indígena de Guambia: “En semanas recientes, la Agencia Nacional de Tierras (ANT), organismo estatal encargado de la gestión de estas propiedades, emitió decisiones que, según la gobernadora, han sido interpretadas de manera opuesta por las comunidades y han generado nuevas tensiones. Pechené agregó que el pronunciamiento de la ANT “ha provocado nuevas tensiones entre ambos pueblos indígenas” (https://www.infobae.com/colombia/2026/05/22/el-conflicto-por-tierras-ancestrales-deja-cuatro-muertos-y-la-gobernadora-indigena-denuncia-que-esta-masacre-ha-sido-acolitada-tambien-por-el-gobierno/)
Más aun, de acuerdo con esa dirigente, los Nasa aplican el expansionismo como método para acumular tierras, y, para hacerlo, “hablan del término ‘posesionamiento’ territorial, que es prácticamente ubicarse en un lugar y matar al que no está de acuerdo contigo y tomarte ese sitio. Ese mecanismo se viene utilizando mucho, no solo contra los Misak, sino contra campesinos y afrocolombianos” (Ibid).
Y, finalmente, no podía faltar que, a nombre de la cultura de la defensa de la democracia, una magistrada petrocepedista del Consejo nacional Electoral, CNE, intentase acallar la encuesta de Atlasintel porque arroja que Cepeda y de la Espriella están en un empate técnico en primera vuelta, y este, derrota ampliamente a aquel, en segunda. Afortunadamente, su determinación fue revocada por el pleno de ese organismo. Pero es un caso muy representativo de todo lo que ha hecho la facción gobernante para acabar con la libertad de información en el país.
Mientras tanto, la oposición está cerca de entrar al noveno círculo del infierno de la Divina Comedia, de Dante, destinado a los traidores; específicamente, en Antenor, el nivel destinado a los traidores a la patria. Los insultos y las zancadillas entre las dos principales fuerzas opositoras pueden causar heridas incurables. Por ejemplo, en los últimos días: ¿qué quiere decir Valencia con que no le cargará la maleta a nadie, interrogada si lo haría en caso de que de la Espriella pasara a segunda vuelta? Y fue muy desafortunado afirmar que quienes usaban chalecos antibalas eran cobardes. Pero, igual o más, fue responder que los seguidores de Paloma y Oviedo son periqueros ¿Y por qué Abelardo o sus segundos acusan a Paloma de ser de los de “siempre” y ser populistas? ¿Y por qué se meten con su hija? ¿Y qué tal el uso de las bodegas para atacar al otro, para lavarse las manos?
Y hay otros casos. Me duele en el alma ver en mi círculo cercano de amigos atacar a Paloma por el hecho de que se tomó un café con Fajardo, si este no llegaría a ningún acuerdo. Menos mal que Alberto Rendón acertó a responder, en X, que era un ejemplo de pluralismo por parte de Valencia: “Aunque no estoy de acuerdo con tener como interlocutor a Fajardo, ese diálogo permitió mostrar una Paloma dialogante e interesada en poner por encima de cualquier ego los intereses supremos de la patria”.
Creo que es hora de acordar, sin esguinces, que vamos a votar en primera vuelta por Paloma o Abelardo, el que hayamos seleccionado para ese momento; y en segunda, por el que gane, de los dos, su puesto en la segunda. Colombia no esperaría menos. Los que hagan lo contrario estarán en el Atenor de la historia colombiana.