
Carlos Salas Silva
Con la histórica captura del narcogenocida Nicolás Maduro y de su terrible mujer, Cilia Flores, se abrió una puerta que estuvo cerrada durante décadas: la de una Venezuela democrática y la pronta recuperación de la libertad en países dominados por tiranías aliadas al crimen transnacional organizado y todos sus satélites, como Colombia y Brasil.

