Hace tiempo quería escribir esto: el gran saqueo de lo público. Lo he callado lo suficiente. Y lo digo sin anestesia, porque ya no caben más eufemismos sobre la manera en que se roban la plata que debería resolver los problemas más urgentes.
Author: Luis Alonso Colmenares (Luis Alonso Colmenares)
Como si gobernar fuera soplar y hacer botellas…
Leí con detenimiento el plan de gobierno que Abelardo De La Espriella llama "Patria Milagro". Y precisamente el problema es la palabra "milagro" porque el candidato no presenta un plan de gobierno sino una lista de deseos que cualquier ciudadano de buena fe podría redactar, sin necesidad de formación técnica, sin experiencia institucional y, sobre todo, sin la obligación de responder por las consecuencias. “El Milagro de los Nunca” confunde gobernar con desear.
El riesgo fiscal de una emergencia sin mapa
No tengo dudas de que la emergencia invernal exigía decisiones rápidas. Cuando el agua se lleva una vía terciaria o deja un acueducto fuera de servicio, el tiempo administrativo vale vidas. Pero una cosa es actuar con celeridad y otra es hacerlo con una redacción tan amplia que abra grietas de interpretación y, con ellas, riesgos fiscales.
El nuevo mapa político que dejaron las urnas
Los resultados electorales del 8 de marzo son una mezcla de alerta y oportunidad. Alerta, porque varios análisis han mostrado que, en territorios con riesgos históricos de violencia, presión armada o clientelismo, los resultados tienden a concentrarse y a encender señales de integridad electoral que no deben minimizarse. Pero también oportunidad porque la propia autoridad electoral reportó que la participación subió frente a 2022 y que los votos nulos bajaron en más de 150.000, lo que sugiere un electorado más dispuesto a votar “bien” y a entender mejor el tarjetón.
Cambiar el chip: ¿para quién, senador Deluque?
Felicito al senador Alfredo Deluque Zuleta, y confieso que su reelección es una mezcla de preocupación y expectativa. Preocupación, porque se trata de un dirigente con dieciséis años en el Congreso de la República y La Guajira sigue siendo la misma; y expectativa, porque su eslogan de campaña dejó una promesa que se convierte en un desafío: “cambiar el chip”. Y yo quiero tomarle la palabra.
Dejar de elegir promesas y elegir compromisos
Hoy hago un llamado a la solidaridad para quienes resulten elegidos al Congreso de la República el próximo domingo, con la indignación serena de quien conoce de cerca una tierra tan rica en cultura, en luz y en horizontes como castigada por el abandono institucional.
¿Los maestros pagan para que los dejen enseñar?
Hoy escribo con la responsabilidad que me impone mi condición de veedor ciudadano. Lo que ocurre en Uribia, La Guajira, con el modelo etnoeducativo no es un problema menor ni una queja aislada: es una degradación de la dignidad humana que tiene nombre propio y también responsables directos empezando por el alcalde municipal.
Salario vital o salario legal: ahí está la discusión

Luís Alonso Colmenares R.
Cuando leí el auto del Consejo de Estado que suspendió provisionalmente los efectos del Decreto que fijó el incremento del salario mínimo para 2026, sentí que estábamos ante uno de esos momentos en que la institucionalidad colombiana se pone a prueba.
El inepto funcional también es ladrón

Luís Alonso Colmenares R.
En la vida pública colombiana hemos normalizado una figura que nadie nombra, pero todos reconocemos: el inepto funcional. Ese personaje que ocupa un cargo, firma documentos, asiste a reuniones, repite discursos y aparece desfilando en todas las redes sociales, pero cuya presencia no mejora nada porque todo sigue igual. No resuelve nada y hasta estorba sin proponérselo. Lo vemos sentado detrás de un escritorio, hablando de “planes”, “estrategias” y “proyecciones”, mientras la realidad camina en dirección contraria.
¡Basta de bloquear el tren del desarrollo!

Luís Alonso Colmenares R.
Se ha vuelto costumbre ver la vía férrea de El Cerrejón bloqueada, como si fuera parte del paisaje guajiro. Una y otra vez, comunidades que se instalan en sillas plásticas sobre los rieles y detienen el tren carbonífero que trae progreso a la región. Cualquier descontento, por insignificante o importante, termina paralizando el ferrocarril. Y la autoridad ausente para imponer orden evitando esta anarquía, como si no les importara.