
Rafael Rodríguez-Jaraba*
Ningún oficio reviste mayor honor, dignidad y responsabilidad, que el de Juez, Magistrado o Árbitro en Derecho; la labor que realizan es decisiva y vital para el mantenimiento del orden y la seguridad jurídica y material de la sociedad, y, su proceder en favor y defensa de la verdad los convierte en guardianes de la justicia y garantes de la equidad.