
Rafael Nieto Loaiza
Son muchos quienes consideran que la polarización es un mal contemporáneo que hace daño a la sociedad y agravia la democracia. Mi lectura es más benévola. La polarización es propia de la sociedad democrática y una expresión de la heterogeneidad que le es consustantiva. La polarización solo es posible en democracia. En los regímenes autoritarios los gobiernos buscan la uniformidad, la identidad única, la similitud de todos. Las voces discordantes, los diferentes, los disidentes, son apartados, estigmatizados, perseguidos para someterlos a la horma común o, si tal cosa fuera imposible, aislados por la cárcel o el destierro o, peor, eliminados.