
Rafael Nieto Loaiza
Sostuve en una columna anterior que el sistema educativo colombiano no disminuye la desigualdad y no prepara adecuadamente a los jóvenes ni para el empleo ni para el emprendimiento. Con excepciones que confirman la regla, no cumple sus tareas de asegurar el futuro económico del estudiante y de ser la escalera del ascenso social.