
Rafael Nieto Loaiza
Tengo certeza de que el gobierno de Petro será, en el mejor de los casos, desordenado, improvisador, ineficiente, despilfarrador, mediocre, corrupto y empobrecedor. Lo fue su alcaldía en Bogotá y es la constante de los gobiernos de izquierda en el Continente. Tienen dos problemas congénitos irresolubles: su catadura ética es despreciable y sus propuestas económicas están equivocadas de raíz y, por tanto, fracasan, siempre fracasan.