
Paloma Valencia
El Presidente Uribe ha sido llamado a juicio. La noticia no debería sorprendernos pues es un plan que se viene elaborando de manera disciplinada desde hace muchísimos años. A quienes no les gusta Uribe -que están en todo su derecho de tener otras causas políticas- se inclinaron por creer de él lo peor. Empezó como una exageración de sectores de izquierda radical -ofendidos por su contundencia contra la llamada insurgencia- pero se fue derramando hacia sectores con enemistades e incluso contra contradictores. La izquierda radical invirtió no solo tiempo, sino mucho dinero -que es palpable en libros, conferencias, videos, y hasta series premiadas y luego obligadas a retractarse-. Construyeron el delito y construyeron la narrativa y lo único que les falta es la condena.