
Luis Guillermo Vélez Álvarez*
El gobierno carece de la mayoría política requerida para aprobar la reforma tributaria. Si la mayoría clientelista que tiene en el Congreso la aprueba, sería ilegítima y el pueblo podría recurrir legítimamente a la resistencia fiscal, pues se estaría violentando un principio fundamental de una verdadera democracia liberal: no hay impuesto sin representación.