
Luis Guillermo Vélez Álvarez*
En su Historia de la locura en la época clásica, cuenta Michel Foucault que, en la Edad Media, los pueblos riberanos se deshacían de sus locos embarcándolos en naves que dejaban llevar por la corriente. Los pueblos aguas abajo se esforzaban en evitar que los indeseables hicieran tierra, al tiempo que trataban de llevar a bordo sus propios orates. Así, la nave de los locos, stultorum navem, rechazada de puerto en puerto, seguía con su carga de insania rumbo al mar.