
Luis Guillermo Echeverri V.
Porque nos cuesta tanto entender que, si una democracia elige, tiene y sostiene por presidente a un delincuente intencionalmente rodeado de delincuentes en el ejercicio del poder, que es patrocinador de organizaciones criminales y auspiciador de actividades ilegales y delictivas, deja de ser de ser una democracia.