Jorge Enrique Pava Q.
Después del ridículo que hizo Petro el martes con sus balbuceos, desvaríos, mentiras e incoherencias, concluimos que este individuo es un caso perdido. Es un ser movido por el rencor y el odio que, sin lugar a duda, terminaron convertidos en una gravísima enfermedad. Pobre. Y por su agresividad y la forma en que dispara ofensas, insultos, diatribas y acusaciones infundadas, podemos afirmar además que representa un peligro para la sociedad y para la estabilidad del país. Porque se ha convertido en el hazme reír de ese cosmos que él aspira a salvar, y está convirtiendo a Colombia en un paria ante el mundo.