
Jesús Vallejo Mejía
Hace algo más de un cuarto de siglo, cuando la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes en la que actuaba un tal Heyne Mogollón se abstuvo de continuar el proceso contra el entonces presidente Samper, se me ocurrió denunciar por prevaricato a los que así lo decidieron. La Sala Penal de la CSJ asumió el caso, creo que con cierto desgano, pero cuando la Cámara en pleno votó la preclusión del proceso, un grupo de destacados juristas apoyó mi denuncia, extendiéndola contra los representantes que exoneraron a tan indigno presidente.