
José Alvear Sanín
Al regresar de su bufa visita a España, Petro, “con carita de yo no fui”, se encontrará con dos sorpresas: la aprobación del Plan Nacional de (sub)Desarrollo (PND) y la toma de la Plaza de Bolívar por las guardias campesinas.

José Alvear Sanín
Al regresar de su bufa visita a España, Petro, “con carita de yo no fui”, se encontrará con dos sorpresas: la aprobación del Plan Nacional de (sub)Desarrollo (PND) y la toma de la Plaza de Bolívar por las guardias campesinas.

José Alvear Sanín
La figura del avestruz evoca a quienes entierran la cabeza para no ver lo que pasa a su alrededor, posición tan incómoda como inútil.

José Alvear Sanín
Aunque la mayor parte de los colombianos se da cuenta de que vamos por muy mal camino, la perplejidad apenas se refleja en la expresión “¡No sabemos para dónde vamos!”, repetida hasta en apreciables columnas de opinión.

José Alvear Sanín
De vez en cuando conviene recordar gracejos de esos que todos conocemos, como el del odontólogo y su paciente. Desesperado por el dolor el paciente agarra las partes íntimas del profesional, y cuando éste grita, el primero le propone: ¡Hagámonos pasito!

José Alvear Sanín
El país, 221 días después de la posesión de Petro, ofrece el panorama más caótico. Nunca habíamos estado tan mal. Inseguridad, paros, extorsión, asesinato de líderes sociales, crecimiento exponencial de narco cultivos, desarme de la Fuerza Pública y cese unilateral de su actuación, marasmo económico, malas relaciones con gobiernos legítimos y compadrazgo con dictaduras repugnantes. Aquí lo único total es el desgobierno. Mientras el orden público desaparece, Petro habla, twittea y delira, dentro de una incontenible diarrea mental rayana en la chifladura.

José Alvear Sanín
Se dice que lo más característico de la retórica de Petro es la fabulación, y que su autobiografía, por ejemplo, constituye un tejido de narraciones fantásticas, entre las cuales aquella de que leyó El Capital a los once años no es la más inverosímil.

José Alvear Sanín
Cuando evoco a Mariano Ospina Hernández (1927-2018) en este quinto aniversario de su muerte, se me viene a la mente la expresión The best president we never had, con la cual los gringos se duelen de las grandes figuras políticas que, mereciéndola, nunca alcanzaron la primera magistratura.

José Alvear Sanín
La reforma de la salud, tan letal como antitécnica, no es debatible, modificable ni corregible, porque obedece a una obsesión a la vez ideológica y patológica que comparten Petro y la ministra Corcho. Como inexorable reforma comunista, su propósito no es otro que la destrucción de todo el sector. Por tanto, no se trata de mejorar el sistema sanitario, sino de cambiarlo a las volandas por otro, inspirado en el cubano —el peor posible, porque la miseria no genera salud—, para igualar por lo bajo la atención.

José Alvear Sanín
La aterradora improvisación (de 1 hora 36 min.) en la Plaza de Armas, ante el mecanismo presidencial de seguridad formado por indígenas y guerrilleros y un millar de empleados públicos, no lo es menos por la reducida audiencia como porque 50 millones de colombianos hemos sido amenazados de guerra civil, si las reformas “son entrabadas”.

José Alvear Sanín
No ha faltado, en los 180 días que lleva hablando, volando y contaminando, uno solo en el que Petro no nos sorprenda con uno o varios ex abruptos irracionales, irresponsables, inesperados, insólitos, inconvenientes, imprudentes, indignos… Pero aún más sorprendente, a pesar de su carácter demoledor, es el silencio de los jefes políticos, los medios masivos, los gremios y las academias, frente a esos pronunciamientos, que se van convirtiendo en las políticas de un gobierno cuyo propósito inocultable es el de destruir el modelo económico-social que hace posible el Estado de Derecho.