La crisis que vive actualmente la Universidad Nacional de Colombia no es circunstancial y tampoco se circunscribe a ella. Por el contrario, viene de tiempo atrás y afecta a todo el sistema de universidades públicas de Colombia. La que afecta ahora a la Universidad Nacional es una consecuencia, en gran medida, de la fragilidad de su diseño institucional. Esa fragilidad se manifiesta de manera extraordinaria en marzo del 2024. Haciendo uso de la autonomía que le confiere la Constitución Política y la Ley 30 de 1992 el Consejo Superior Universitario (CSU) eligió su rector. Sin embargo, bastó con que el Presidente de la Republica manifestara su desacuerdo con tal decisión para que se desconociera la elección, se impidiera la posesión, y mediante manipulaciones fraudulentas se impusiera como rector al que gozaba de los afectos del Presidente.
