Eduardo Mackenzie*
Antes de definir si lo que ocurre hoy en Francia es una serie de protestas ilegales, o una insurrección de nuevo tipo, o las premisas de una guerra civil, o una combinación de todo esto, veamos primero un incidente grave que ilustra la desastrosa dinámica de la violencia que algunos despliegan, de mano maestra, para crear el caos y la destrucción, desde la muerte accidental, el 27 de junio, de un delincuente de 17 años de Nanterre, Nahel xx, que perdió la vida al rechazar un control de la policía de tráfico.