
Carlos Salas Silva
Me recosté en la silla junto a mi hija a escucharla leer cuentos de Borges. “¿Terminaste tu artículo?”, me preguntó. Le contesté que me había aburrido, que mañana lo terminaré. Me ofrecí a leer uno de los cuentos. “Utopía de un hombre cansado” fue el que ella me designó. “Estoy cansado”, le dije. “¿Cansado?”. “Sí, mucho”.
