Iván Cepeda Castro: cuando el libreto reemplaza el criterio

Iván Cepeda Castro: cuando el libreto reemplaza el criterio

Carolina Restrepo Cañavera*

“Iván Cepeda Castro: cuando el libreto reemplaza el criterio

Una fiesta en una cárcel no admite interpretación. No es un matiz, ni es un debate, lo que es, es una vergüenza.

Es la evidencia de un Estado que perdió el control, de una autoridad que dejó de existir, de un sistema que ya no impone límites, sino que se deja ridiculizar desde adentro.

Eso exige una reacción básica, la condena.

Pero en Colombia hay políticos que no condenan, lo que hacen es reencuadrar la escena.

Ahí aparece Iván Cepeda Castro.

Le preguntan su opinión por una fiesta en una cárcel, una escena que degrada al Estado, ofende a las víctimas y pone en evidencia el colapso del sistema penitenciario y … oigan bien, responde que de él no van a oír nada en contra de la paz.

¿La paz?

¿En serio ese es el punto?

Ese no es un argumento, es un reflejo. Un reflejo condicionado. Una respuesta automática de alguien que no está pensando el hecho, sino buscando dónde encajarlo en su libreto.

Porque no hay una sola conexión lógica entre una fiesta en una cárcel y el proceso de paz. Ninguna.

Salvo que todo, absolutamente todo, tenga que pasar por el filtro ideológico que le permite evitar pronunciarse con claridad sobre lo que tiene enfrente.

Y ahí está el problema.

No es solo que no condena, es que no procesa la realidad. La reemplaza.

Reemplaza el juicio por la consigna.

Reemplaza el criterio por el relato.

Reemplaza el análisis por una frase hecha que sirve para todo… y por eso no sirve para nada.

Eso no es inteligencia política. Es pereza intelectual.

Porque lo verdaderamente difícil no es repetir una idea aprendida, lo difícil es enfrentarse a un hecho incómodo y pensar.

Pensar de verdad, sin red, sin libreto, sin la comodidad de saber que cualquier cosa que diga va a ser celebrada por los mismos de siempre.

Y eso es exactamente lo que aquí no ocurre.

Una cárcel no es un escenario simbólico, es una institución del Estado. Y cuando esa institución se convierte en un espacio de celebración para quienes deberían estar sometidos a la ley, no hay ideología que valga.

Se condena.

Pero Iván Cepeda Castro no lo hace.

Prefiere la salida fácil, llevar todo a su terreno, incluso cuando no corresponde. Incluso cuando resulta forzado, incluso cuando queda en evidencia que no hay pensamiento detrás, sino repetición.

Eso es lo que empieza a ser peligroso.

No él.

Sino lo que representa.

Una forma de hacer política en la que ya no importa el hecho, sino la narrativa. En la que la realidad se adapta al discurso y no al revés. En la que la indignación no nace de lo que ocurre, sino de lo que conviene decir.

Y eso degrada el debate público.

Porque convierte todo en lo mismo. Todo termina siendo “la paz”, “la historia”, “los ricos, ahora ya subidos a categoría de megaricos ”, “los otros”.

Todo cabe en el mismo molde, aunque no tenga nada que ver. Aunque la conexión sea absurda y  el país esté viendo otra cosa completamente distinta.

Y cuando todo es lo mismo, nada importa.

Por eso este episodio es más grave de lo que parece.

Porque no revela solo una evasión. Revela una incapacidad.

La incapacidad de distinguir.

La incapacidad de priorizar.

La incapacidad de pensar fuera del libreto.

Y antes de que salgan con que lo arrobe, no puedo, me tiene bloqueada. Así de valiente, y es un senador de la República, que, por ley, no puede hacerlo.

Cobardón. Como tantos de ese pobrecismo altisonante, hablan duro desde la tribuna, pero no soportan la réplica.

Se esconden, bloquean y dejan que otros salgan a embarrarse por ellos.

Pero incluso eso es secundario.

Lo verdaderamente preocupante es otra cosa, que un candidato a la presidencia de la República haya reducido su capacidad de análisis a una consigna repetida.

Porque cuando el libreto reemplaza el criterio, la política deja de ser una responsabilidad… y se convierte en un acto automático.

Y en un país como Colombia, eso no es menor.

Es exactamente el problema.” (Abril 12)

* Publicado en su cuenta de X (@carorestrepocan).