De leopardo a gatito mansurrón

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De leopardo a gatito mansurrón

Alfonso Monsalve Solórzano                                                                                              

En la semana que terminó fuimos testigos de un acto de desnudamiento: el emperador, disfrazado de feroz leopardo, perdió su vestimenta y el país supo que debajo de ese traje sólo había  un gatito ‘mansurrón’ (según el adjetivo usado por Álvaro Uribe) dispuesto a satisfacer las exigencias del rey de los guapos con tal de no sufrir la suerte de la hiena alfa vecina, que fue extraída, mediante sofisticada operación militar, de su -así lo pensaba él- “fortaleza”, que resultó de papel, y puesto en prisión en el país del odiado rey, quien, además, doblegó a toda la jauría venezolana y la puso a trabajar bajos su condiciones, temerosa de sufrir la suerte del líder de la manada.

El despliegue de fuerza del Gran Guapo asustó tanto al gatito mansurrón, que imploró una cita para mostrarle su vasallaje total. Y para que no cupieran dudas, comenzó, desde antes del encuentro a bombardear a sus supuestos amigos de la paz total y extraditar a uno de los más representativos narcoterroristas, lo que ya le causó un fuerte reclamo del llamado Clan del Golfo.

Durante la visita a la casa del Gran Guapo, lo entraron por una puerta lateral y no hubo, al final, una conferencia de prensa conjunta, como se estila en estos casos. Sin importar el desaire, el gatito mansurrón le llevo a su anfitrión una fotografía de un leopardo, que se suponía era nuestro emperador, y este, a cambio, le regaló una gorra suya, con la sigla MAGA y todo (lo que significa, para mí, dejando volar mi imaginación, todo un mensaje; algo así, como que el leopardo era lindo, que lo único que le faltaba era la gorra del Guapo y que por eso se la regalaba a él, para que se la pusiera).

Pero, broma aparte, el gatito mansurrón acordó sumarse a la lucha contra el narcotráfico, a la manera del Gran Guapo y se apresuró a mostrarle una lista de capos estratégicos que consideraba blancos de alto valor. En ella estaban los nombres de comandantes del ELN, las disidencias y el Clan del Golfo, lo que significa ni más ni menos que el fin autoinfligido de la paz total. En efecto, el minino le entregó a su anfitrión una lista de “objetivos de alto valor”, cabecillas cuya prioridad era capturar. El Gobierno nacional confirmó que en esa lista estaban alias Pablito, del ELN; alias Mordisco, de las disidencias; y alias Chiquito Malo, cabecilla del Clan del Golfo”.           (ver: https://www.semana.com/mundo/articulo/cita-en-la-casa-blanca-que-gano-donald-trump-que-ofrecio-gustavo-petro-las-claves-de-la-reunion/202656/).

El Gran Guapo sonrió amistosamente y le acarició el lomo, diciéndole que era un minino “fantástico”.

Se trató de una caricia bien ganada, sobre todo por lo que tiene que ver con el ELN. En efecto, coincido con la afirmación de Miguel Ceballos sobre el ELN, organización que ha sido clave en la dictadura madurista, citada por Semana: se trata de un giro de gran trascendencia: “Uno de los primeros efectos claros y no especulativos de la reunión es la ofensiva directa contra el ELN, en la cual, por primera vez, el Gobierno Petro recurre a los bombardeos contra esa guerrilla en un territorio de frontera con Venezuela, como es el Catatumbo. En mi opinión, esta ofensiva de Colombia y Estados Unidos contra el ELN muy posiblemente se replicará en otras zonas de frontera, entre ellas Arauca”, dice (Ibid).

Si el gatito mansurrón mantiene sus compromisos con Washington tendrá un escenario de confrontación con sus antiguos aliados, especialmente con el ELN y las disidencias, que, casi seguro, se verán acosadas desde Venezuela, cuyo gobierno tendrá que combatirlas por la presión del gobierno del Gran Guapo, y se verán forzadas a abandonar sus territorios. Esto generará violencia, especialmente en la frontera, pero también buscarán desestabilizar el país en esta época de elecciones.

Qué tanto perturbarán el proceso electoral, depende de la fuerza que tengan y del enfrentamiento real que hagan las fuerzas del estado para controlarlas y/o someterlas. Pero el tiempo de elecciones ya se nos vino encima; es cuestión de días y de muy pocos meses.

El gatito mansurrón fingirá desmarcarse de su acuerdo con el Gran Guapo; pero, le será difícil mantener el tipo con los sectores más radicales de la extrema izquierda, que difícilmente se tragarán ese sapo, y esto tendrá consecuencias.

Y dentro de esas consecuencias está, por supuesto, el compromiso por garantizar unas elecciones libres y transparentes en todo el territorio nacional, como lo subrayó en la reunión de Washington el senador Bernie Moreno. Esto significa, garantizarlas en los lugares que copan el ELN, las disidencias y el Clan del Golfo. Pero también incluye tocar a su candidato, Cepeda. Este tendrá que explicarle al país su estrecha relación con el régimen venezolano y con las Disidencias de Iván Márquez, soportes de aquel, en estas nuevas circunstancias cuando su mentor se ha comprometido a una lucha abierta con los grupos armados y no podrá defenderlo abiertamente. Si el listado de blancos de alto valor que se filtró en la prensa está completo, entonces, no incluye las Disidencias de Márquez; pero será algo que no podrán soslayar, ni el minino, ni su candidato. Sew avecinan días muy malos para los dos.

POSTSCRIPTUM

Acaba de salir una encuesta de Atlasintel, contratada por Semana, según la cual Abelardo de la Espriella tiene el 32,1% de la intención de voto e Iván Cepeda, el 31,4. Como el margen de error es del 1%, hay un empate técnico. “Luego de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, les siguen Sergio Fajardo (7,6 por ciento), el voto en blanco (5,3 por ciento), Paloma Valencia (3,8 por ciento y gana la consulta con el 26.9%), Claudia López (3,7 por ciento), Miguel Uribe Londoño (2,1 por ciento), Vicky Dávila (1,9 por ciento), Juan Daniel Oviedo (1,7 por ciento), Juan Carlos Pinzón (1,7 por ciento), Daniel Quintero (1,6 por ciento), Juan Manuel Galán (1,2 por ciento), Enrique Peñalosa (1,2 por ciento), Aníbal Gaviria (1,1 por ciento), Santiago Botero (1 por ciento), David Luna (0,9 por ciento), Camilo Romero (0,8 por ciento), Roy Barreras (0,3 por ciento), Mauricio Cárdenas (0,1 por ciento), Juan Fernando Cristo (0,1 por ciento) y Daniel Palacios (0,1 por ciento)”.

Como quien dice, la distancia entre los 2 primeros y el resto, es enorme; y el número de votos en blanco es significativo. Eso en primera vuelta. En segunda, de la Espriella vence a Cepeda 36.8% por 34.6%; también a todos los otros. Ahora bien, Cepeda derrota a todos los otros candidatos, salvo, como dije a De la Espriella.

Si se suman los porcentajes del centro derecha, sin contar a Anibal Gaviria y Juan Manuel Galán, arrojan 46.6%. Con ellos dos, 48.9%, en primera vuelta. El paso de De la Espriella a segunda vuelta estaría asegurado; pero, si se juntan todos los votos de la centro derecha, más algunos votos en blanco que se obtendrán seguramente, se podría ganar en primera vuelta.

Pero la encuesta fue hecha entre el 27 de enero y el 4 de febrero pasados y por tanto, no refleja el resultado de la visita del minino a Washington. Paciencia. Mientras tanto, hay que ganar en el congreso y por un buen número de curules. En la encuesta, el Pacto Histórico sacará el 24.3%, el Centro Democrático, el 20.5%, el partido liberal, el 11.6%, el partido conservador, el 8.5%; el Partido de la U, 7.8; Alianza verde 7.3%, Cambio Radical y Alma, 4.8%; Movimiento de Salvación Nacional, 2.9%; Mira, NL, Dignidad y Compromiso, 2.3%; Fuerza Ciudadana, 2%; Verde Oxigeno, 0.4%; Patriotas, 0.3; Colombia Segura y Próspera, 0.2%; Creemos, 0.2%, Frente Amplio Unitario, 0.1%.

Así las cosas, el CD, el PL, el PC, CR, MSN, VO y Creemos, serán mayoría con el 57% de los escaños. Pero para De la Espriella es preocupante que el MSN, solo esté jalonando el 2.9% de los votos y que Creemos esté en el 0.2%. De corroborase estos datos, De la Espriella, en caso de ganar, no tendría casi ninguna fuerza propia y Creemos, prácticamente desaparecería.

Por supuesto, a hoy.

Fe de erratas

Un lector acucioso detectó en mi artículo anterior, un error, que me pidió enmendar. Le agradezco y procedo a hacerlo: dije que el gobierno había recaudado 16 billones antes de que la emergencia económica fuera suspendida. En realidad, fueron 1.65 billones: “El Ministerio de Hacienda informó que la DIAN recaudó cerca de COP 1,65 billones hasta el 29 de enero. (https://www.elespectador.com/economia/cuanto-alcanzo-a-recaudar-el-gobierno-petro-con-la-emergencia-economica/)”.

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