
Iván Tabares Marín
Muchos colombianos votamos por la izquierda o la derecha sin tener al menos una ligera noción de lo que esos términos significan o de la forma como han evolucionado y cambiado su sentido a través de la historia. Preguntémonos hoy por qué fracasó el marxismo e indaguemos sobre lo que quieren decir quienes se autocalifican de progresistas, honestos, bolivarianos y humanos, como si el resto de los mortales fueran lo contrario o la parte maldita.
Miguel Ángel Cornejo nos comentaba hace varios lustros que al comunismo lo mató la envidia. Cuando los sometidos al régimen de la camarilla soviética veían la publicidad y la televisión de los países capitalistas no podían creer en tantos lujos, comodidades y belleza de la sociedad burguesa. Por eso, cuando el régimen les permitió opinar, las mayorías dijeron: no más socialismo.
Ahora, si miramos a la China de Mao, podríamos pensar que el comunismo campesino o no proletario y amarillo fracasó por la cantidad de errores cometidos durante la dictadura del Gran Timonel: el gran salto adelante, la economía planificada, “que florezcan cien flores”, las hambrunas, la revolución cultural, la banda de los cuatro, etc.
En términos de Francis Fukuyama, autor del libro El fin de la historia y el último hombre, publicado tres años después de la caída del Muro de Berlín, el marxismo no funcionó porque no comprendió la naturaleza humana, como sí lo logra la sociedad democrática y liberal o capitalista. Si el marxismo privilegia a la clase proletaria, en la sociedad abierta se pretende establecer la igualdad de todos, con los mismos derechos, para responder así al deseo fundamental de todo ser humano: ser reconocido como tal a pesar de los defectos, religión, opiniones, raza o de cualquiera otra condición.
Para el ideólogo marxista Slavoj Zizek, “el error fundamental de Marx fue concluir que era posible un orden social superior (el comunismo) que no solo mantuviera el potencial de la espiral de la productividad capitalista, sino que incluso lo aumentara”. Para otro filósofo, el anarquista y materialista francés Michel Onfray, el marxismo se equivocó porque sigue siendo tan idealista como la filosofía de Hegel: “El marxismo ha sido una magnífica máquina de desechar los hechos en favor de la ideología” (véase el libro Decadencia, 2018, Anagrama)
En la visión de Onfray, el capitalismo siempre ha existido y se ha perpetuado en las sociedades que intentaron el socialismo. En otras palabras, el ánimo de lucro, el egoísmo, el propio beneficio ha sido una constante en toda la historia de la humanidad. No son las condiciones materiales o la economía las que determinan la historia: “Una civilización no genera una religión; es la religión lo que genera la civilización”. Lo mismo dice Yuval Noah Harari en su ensayo De animales a dioses al afirmar que los cambios sociales comienzan con un mito en el que creen muchas personas.
Historicismo, el desconocimiento de la condición humana, priorizar la economía sobre la cultura, ignorar la ciencia y muchos otros errores llevaron al fracaso del marxismo.
Leave a Reply