Petro: lenguaje ambiguo siempre amenazante

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Petro: lenguaje ambiguo siempre amenazante

Eduardo Mackenzie                                                                                          

Iván Mordisco y Gustavo Petro se saben en peligro, sobre todo después de la incursión norteamericana de este 3 de enero que culminó con la captura y entrega a un tribunal de Nueva York del dictador venezolano Nicolás Maduro. ¿Se extenderá la acción armada norteamericana a la enorme “zona binacional” en el Catatumbo, inventada por Maduro el 7 de febrero de 2025 y aceptada sin chistar por Gustavo Petro y su “comisionado para la paz” Otty Patiño?

Aunque Maduro le puso arandelas llamativas a esa zona –dijo que ésta podría “generar empleos dignos” a los habitantes de esa región–, no logró ocultar, sobre todo a los colombianos, el carácter ilegal y punitivo de su proyecto. En esa zona –que incluiría todo el departamento colombiano de Norte de Santander y los estados venezolanos de Táchira y Zulia–, el control venezolano de las poblaciones aumentaría, así como el de las fábricas de cocaína y canteras de minería ilegal para impedir nuevos desplazamientos forzados de población que llamen la atención del mundo sobre lo que ocurre en esa zona especial.

La prensa cree saber que esos movimientos súbitos de población, donde hubo cerca de 80 muertos y el desplazamiento de más de 47.000 personas, fueron causados por “enfrentamientos” entre las FARC y el ELN. Caracas propuso arreglar eso mediante negociaciones entre las dos facciones narco-comunistas y no “destruyendo campamentos” como dijo la propaganda de Vladimir Padrino López, ministro de Defensa de Venezuela.

Convencido de que los colombianos son tontos, Otty Patiño aceptó la “zona binacional” y prometió recuperar el Norte de Santander “sin optar por medidas bélicas”, aunque la ofensiva venezolana había comenzado el 31 de enero de 2025. Hoy la tal “zona binacional” es un agujero negro que compromete la soberanía nacional.

Al menos, la hazaña de Trump del 3 de enero le puso fin a esa patética comedia. Los llamados de Patiño a que el ELN “se transforme” internamente “para que las negociaciones de paz puedan avanzar”, se volvieron contra Petro y Patiño.

El diario Vanguardia, de Bucaramanga informó: “El cabecilla de las disidencias de las FARC [autodenominada Segunda Marquetalia], alias ‘Iván Mordisco’, reapareció en un video [el 7 de enero de 2026] en el que realiza un llamado a varias organizaciones armadas ilegales para conformar una cumbre y alianza criminal en respuesta a lo que describe como una amenaza regional tras la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura de Nicolás Maduro.” El ELN hizo otro tanto: respaldó “el llamado de las autoridades venezolanas a resistir ante esta brutal intervención militar y a seguir defendiendo el legado de Hugo Chávez”.

El 9 de enero, en la respuesta (1) a las FARC, el ocupante de la Casa de Nariño calificó, de manera críptica la captura de Maduro como una “invasión” y una “agresión” norteamericana, y mostró a la vez el miedo que le inspira Estados Unidos. En su cuenta en X escribió: “La alianza que propone el señor Iván Mordisco, no defiende a Venezuela, ni a Colombia ni a América Latina, al contrario, son la excusa de la invasión, y hasta dineros oscuros corren para sabotear las elecciones e impedir la libertad electoral”. Y agregó otra frase oscura: “Dedicados al narcotráfico, se convirtieron en la excusa perfecta para la agresión. En este momento y a pesar de la turbulencia creada con la invasión”.

Enseguida, Petro invitó, en términos más precisos que los de Mordisco, a una acción militar continental contra Estados Unidos: “Los Ejércitos latinoamericanos debemos reunirnos para sacar de nuestros países esta excusa [el tráfico de drogas] que no hace bien a nadie”. Cuando Petro habla de “los ejércitos latinoamericanos” se dirige al ELN, a las FARC y a los carteles mexicanos, no a las fuerzas armadas del continente latinoamericano. Petro remató su idea para que nadie dude de sus intenciones: “América Latina debe defenderse de cualquier actor que la desestabilice [¿Washington?] y eso implica la unidad de sus pueblos de sus armas y de sus estados” (sic).

Para los que no captan el doble sentido del discurso petrista, ni descifran el papel de los hábiles segmentos que intercala, como este de “el narco debe ser desarmado y reducirlo” y “derrotados por los pueblos unidos a sus estados”, cuando él propone lo contrario en otras frases, hay que admitir que ese tipo de mezclas contradictorias, que no escapan a los entendidos, exige una cierta concentración.

La última frase de su twitt ofrece un ejemplo más de ambigüedad tramposa: “He invitado a la actúal (sic) presidenta de Venezuela para que áctuemos (sic) juntos en este objetivo”. Delcy Rodríguez, mano derecha de Maduro, quien trata de mantener el tinglado sin éste, sólo es la presidente interina de Venezuela desde el 3 de enero. La invitación de Petro valida de alguna manera la condena que ella lanzó sobre la captura del horrible dictador. Al prestar juramento, Delcy Rodríguez dijo: “Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos como rehenes en los Estados Unidos de Norteamérica”. La invitación a Bogotá muestra que Petro supone que los amigos extranjeros de Maduro lograrán mantener el poder en Venezuela, aunque Maduro siga recluido en Nueva York.

Conclusión: Petro sigue siendo el mayor peligro que tiene Colombia, y no es ni “manso gatito”, ni “cachorrito arrodillado”. Basta ya de pedirle a Petro que respete la democracia, que mire esto y que se apiade del pueblo. Petro no hará nada. Él tiene una agenda y horribles compromisos. Peor, él cree estar en el campo del bien y no pasará al campo de sus enemigos. Basta ya de insinuar que hay un nuevo Petro desde el 3 de enero, de sugerir que la defensa de la democracia en Colombia no necesita un espaldarazo de Estados Unidos. Basta ya de rogarle a Petro que no le ayude a Iván Cepeda y que entregue el poder el 7 de agosto. Si la situación está cambiando rápidamente en Venezuela, en Colombia la lucha tiene otro ritmo. Rechacemos las sirenas desmovilizadoras.

(1).-   https://twitter.com/petrogustavo/status/2010254080707273133

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