Darío Acevedo C.*
“MagnusPetrum
Petro se refiere los alcaldes de Medellín y Cali utilizando un lenguaje lunfardo y vulgar, como un agitador, no un presidente de una República (que no es “re” por ser dos veces pública, como trató de explicar cuando convencido de su sapiencia, afirmó que “re” es un sufijo).
Ese lenguaje vulgar y tropelero esconde una profunda ignorancia de los temas y problemas sobre los que interviene tratando de impresionar a la galería, o hacerse el irreverente y hasta el desprejuiciado al opinar como todo un charlatán en asuntos delicados.
Es lo que acabamos de escuchar en una de sus innumerables peroratas refiriéndose a una cuestión íntima de las mujeres, “las mujeres sabrán qué hacer con su clítoris”, dando muestras de una conducta irrespetuosa que solo se explica porque cree tener poderes y funciones ilimitadas hasta para entrometerse donde nadie lo está invitando.
Las feministas deberían estar convocando una marcha hacia la Plaza de Bolívar por la dignidad de todas las mujeres y contra del bárbaro que osó invadir sus predios.
Petro es tan irresponsable que afirmó sin ton ni son que el problema del narcotráfico es de EEUU y no de Colombia, como si los policías, los soldados, los campesinos, los líderes sociales, los indígenas y hasta los que consumen “cafecito cargado por la mañana”, no sufrieran muerte, vejámenes, retaliaciones, extorsiones, y como si el consumo interno no afectara a jóvenes y adultos en el país. ¡Qué mal nos hace ver ante el mundo este personaje!
De manera que, si hacemos caso de su ostentosa y vacía sabiduría, deberíamos desentendernos del drama que sufren distintas comunidades, pobladores, campesinos, indígenas, afroamericanos, líderes sociales, políticos, empresarios etc., en razón del auge de economías subterráneas que afectan no solo la economía legal sino la cultura, las relaciones familiares y de vecindad, la vida en centros educativos, etc., afectadas por el efecto nocivo y violento de actividades de narcotráfico.
Romper relaciones con los Estados Unidos parece una consigna escrita en su frente. Nada más atractivo para borrar de un plumazo todos los escándalos de corrupción, de inmoralidad y de incompetencia. Esa bandera le daría, cree él, una aureola inmaculada de víctima del imperialismo yanqui, pues su ego es mucho más grande que Colombia.” (Septiembre 17)
* Publicado en su cuenta de X (@darioacevedoc).
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