
Álvaro Ramírez González
“El que no la hace a la entrada la hace a la salida”.
Gustavo Petro la hizo a la entrada, en todo su mandato y naturalmente cierra su ciclo, con un cagadón tan monumental, como una descertificación por los Estados Unidos.
Ese es nuestro principal aliado, el más grande comprador de nuestros productos de exportación y quien apoya con recursos federales que transfiere al gobierno colombiano, tecnología y equipos que regala, la lucha contra el narcotráfico.
Colombia la sacó muy barata.
Es una descertificación sin sanciones económicas o comerciales todavía.
Y le deja a Petro, la opción de recuperar el status del país, si toma medidas urgentes y drásticas contra ese narcotráfico.
Petro no lo hará.
Y no lo va a hacer porque quiere alinear a Colombia con los países parias como Irán y Venezuela.
Irán financia a los grupos terroristas de Hamas en Gaza, Huties de Yemen, Hezbolah del Líbano y Boko Haram en África.
Terrorismo puro y duro.
Esos son los aliados que quiere Petro.
Pero vamos a la sustancia.
Todo empezó cuando Petro, suspendió a su llegada las fumigaciones aéreas a los cultivos de coca.
Era la única manera efectiva de erradicarlos.
Con un cuento chimbo, apoyado en un mentiroso concepto del Ministerio de Salud, de que el herbicida glifosato era cancerígeno, soportó esa decisión, que solo buscaba favorecer a los grupos narcoterroristas.
El glifosato es el herbicida utilizado en toda la agricultura del planeta y no produce cáncer en ningún cultivo, ni en ningún lugar de la tierra.
Salvo en la coca, que Petro ofreció proteger a cambio del apoyo de esos grupos a su campaña presidencial.
¡Y les cumplió!
Hoy, gracias a la mano amiga de Gustavo Petro, tenemos 350.000 hectáreas de coca sembrada.
Vale recordar que Uribe al terminar su mandato dejó apenas 42.000.
Petro ha multiplicado esa área sembrada por 8.33 veces.
Eso se lee como un 833% de aumento, del área sembrada.
La consecuencia era obvia.
Hoy ya no tenemos unas FARC, tenemos 3 FARC.
El ELN, que quedó liquidado al terminar Uribe, hoy es amo y señor en el Catatumbo, el Arauca y participa muy fuerte en 9 departamentos más.
Finalmente hay 88 grupos narcoterroristas operando hoy en Colombia, todos financiados con recursos de la cocaína.
En una lucha despiadada por territorios y rutas para el narcotráfico.
Esa la razón de que Colombia esté hoy bañada en sangre y tenga 10 departamentos en guerra (33% del territorio nacional).
Toda esta área sembrada aparece con milimétrica precisión en los satélites de la DEA.
Petro salió de nuevo a mentir.
Acusa a los Estados Unidos de abusivos e injustos.
“Nos descertifican a pesar de los muertos”, afirma cínicamente Petro.
Es la misma narrativa de siempre.
Poner a los buenos de malos y a sus amigos malos de buenos.
Faltaba la cereza del pastel.
“Nos tocará seguir combatiendo el narcoterrorismo con nuestras propias armas. Las que vamos a construir.”
No fue capaz Colombia de fabricar un cuadernillo para pasaporte, imagínense ustedes a la tecnología de INDUMIL tratando de construir un helicóptero o un misil.
Misión imposible.
Trump sabe que Colombia no es Petro.
Sabe que Petro saldrá muy pronto del poder.
Y va a sacar a Maduro y su combo muy rápido.
Y no quiso castigar al aparato productivo del país, por las equivocadas y peligrosas actuaciones de Gustavo Petro.
Mal por Petro.
¡Muy bien por Trump!
Sobremesa 1
Desafiar a Trump para defender a un cártel de mafiosos como Maduro, Diosdado y Padrino, define el perfil de Petro.
¡Siempre del lado de los bandidos!
Sobremesa 2
Esa retahíla confusa y amañada de cifras, con que Petro confrontó hoy a Trump es una payasada.
Los satélites del Dpto. de Estado y la DEA, tienen geo-localizado, cada centímetro sembrado de coca.
La narrativa de la mentira sucumbe ante la precisión milimétrica de los satélites.
¡Estás meando fuera de la coca Petro!
alragonz@yahoo.es
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