
Tomás Castrillón Oberndorfer
En los últimos días, el gobierno nacional actual ha arreciado en su campaña de autopropaganda, utilizando repetidamente el eslogan de “Cumplimos con dignidad”, lo que ha causado la percepción de que, por el contrario, a través de muchas de sus manifestaciones y actuaciones, se ha mostrado como un indigno incumplidor consuetudinario. “No cumple ni años” dirían las matronas.
En otras palabras, en la mayoría de sus actuaciones, el gobierno no se comporta con dignidad e incumple muchas de sus obligaciones y compromisos, previamente contraídos.
“Para que hablemos claro”, si Dignidad es: “Una actitud propia de la persona digna”, vale la pena tener en cuenta algunos sinónimos de la cualidad de digno, como se muestra en la red. Son ellos: Honradez, Integridad, Probidad y Rectitud.
Aparte de las evaluaciones que merece la actuación del presidente actual, cuando era miembro del movimiento subversivo del M-19, como recientemente y luego de tres años, el “CNE, Concejo Nacional Electoral, da pruebas de que la Campaña Petro “se voló topes en $ 3000 millones”, es claro que el gobierno actual arrancó con una indignidad inicial no superada. Lo más probable es que no le pase nada al mandatario, considerando las actuaciones de la Comisión de Acusaciones de la Cámara, luego de que el presidente ha sido “blindado” gracias a las actuaciones de la Corte Constitucional, previamente infiltrada por el movimiento representado por el mandatario. ¡Así de sencillo!
En cuanto a las cuestiones de orden penal, es ya proverbial el acomodo de la fiscalía actual para “engavetar” estos procesos.
Lo de incumplidor del gobierno actual, se debe a innumerables casos como el recientemente denunciado bajo el titular “Petro no pagó deuda de salud y Alcaldía pide proceder con desacato”, debido al incumplimiento de la medida cautelar emitida por el tribunal Administrativo de Antioquia que ordena al Estado pagar las deudas al sistema de salud. Esto se originó en que la alcaldía local actual había instaurado una acción popular contra la Nación.
Este caso constituye solamente una especie de “punta del ICEBERG”, de muchas situaciones de incumplimiento en el solo ámbito de la salud.
Evidentemente, los episodios relacionados con la corrupción como el asunto de la UNGRD corresponden a la más flagrante indignidad por parte del gobierno, pero hay mucho más en otras entidades como la UNP, cuando se denuncia la compra de “bastones rezados” y “mulas aperadas” para la dotación de los indígenas.
Se informa que cada una de la “mulas aperadas” tiene un valor de unos $ 8.400.000, y el de los “bastones rezados” es de más de $ 350.000. Al respecto, la comunidad se pregunta si dichos bastones fueron “rezados” por el falso pastor, en cuyo caso si podría justificarse tal valor. ¡Ya voy Toño!
En medio de la situación de caos presente en todos los órdenes del acontecer nacional, el presidente sigue incurriendo en su desatada verborrea sediciosa, con el agravante de que cuando se da ínfulas de sabelotodo, demuestra en la presentación de datos relacionados con su gestión (¿?) que parece desconocer que son CANTIDADES HOMOGÉNEAS y DATOS COMPARABLES, lo que obliga, a los que si entienden de estos temas, a corregir las presentaciones despistadas y desorientadoras del mandatario.
Entonces, luego de que el gobierno “no se fijó en gastos” y está quebrado, no extraña la presentación, INDIGNA por carecer de Probidad y Seriedad, de un PRESUPUESTO DESEQUILIBRADO para seguir gastando dinero para conseguir apoyo, financiado con “PLATA POR CONSEGUIR” que provendrá de “empeñar hasta la camisa” y de esculcarle más el bolsillo a los colombianos.
Pero “NO TEMÁIS”, algunos sectores de la opinión tienen la esperanza de que vendrán otros “cambios” que protagonizarán los recién llegados al abanico de precandidatos de la extrema izquierda: el Insidioso y Tenebroso senador y el Inescrupuloso ex alcalde de Medellín. “¡Como no, moñito!”
tomascastrillon@hotmail.com
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