
Carolina Restrepo Cañavera*
“Su escrito no es defensa de la justicia ni de las mujeres. Es un ejercicio de manipulación retórica que merece ser desmontado con hechos.
Usted pretende elevar a la jueza que condenó a Álvaro Uribe al nivel de heroínas como Policarpa. Esa comparación es ofensiva. Policarpa murió por la independencia de Colombia; la jueza Heredia profirió una sentencia discutida, plagada de errores jurídicos, cuya solidez deberá ser revisada en instancias superiores. No hay martirio ni sacrificio en un acto de despacho judicial.
Habla de genocidio político en Colombia. Esa afirmación es tan grave como falsa. La violencia en Colombia ha sido multicausal: guerrillas, narcotráfico, paramilitarismo, corrupción. Reducir todo a un supuesto genocidio dirigido desde un sector político es convertir en narrativa lo que exige análisis serio. Esa retórica no construye nada: solo divide más al país, que es lo que usted verdaderamente quiere y necesita.
Enumera universidades: Externado, ESAP, Javeriana, Lovaina, Salamanca. Efectivamente, pasó por esas universidades. Pero pasó de visita. Porque de método, de rigor y de respeto por la verdad, nada se le quedó. Su discurso sigue siendo panfleto político, no análisis académico.
Vuelve a atacar a Uribe con la misma retahíla de nombres y episodios: Pablo Escobar, los Ochoa, las Convivir. Pero omite el elefante en la sala: usted mismo recibió financiación y respaldo de estructuras ilegales cuando fue guerrillero del M-19; esa organización se benefició de secuestros, narcotráfico y asaltos; y entregó el país a la impunidad con una constituyente a la medida. Su trayectoria no es precisamente la de un demócrata limpio.
Se adorna hablando de mujeres, de diosas, de musas, de valentía. Pero la realidad es que su gobierno ha instrumentalizado a las mujeres como bandera política, mientras los hechos muestran retrocesos en seguridad, empleo y oportunidades. Las mujeres necesitan garantías reales, no discursos poéticos.
Y remata diciendo que no volverá a contestar por respeto a la jueza. No se engañe: usted no respeta a las instituciones. Las usa cuando le convienen y las descalifica cuando no lo favorecen.
En conclusión: su texto no es defensa de la justicia, sino un ataque político disfrazado de poesía. Ni Policarpa, ni las universidades, ni las mujeres merecen ser reducidas a escudo de su narrativa. Colombia necesita rigor y verdad, no retórica barata.” (Agosto 29)
(Cita de Gustavo Petro, @petrogustavo, de agosto 29: “¿Puede sentirse valiente el hombre que lanza una jauría para atacar a su jueza?
Quizás puede sentirse poderoso porque a su jauría la replicó toda la prensa de los poderosos; pero ese poder conjunto, no es más que asociación que ha delinquido, tratando de tapar un genocidio, un x.com/AlvaroUribeVel…”)
* Publicado en su cuenta de X (@carorestrepocan).
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