
Carolina Restrepo Cañavera*
“No somos pendejos.
En Colombia la política ha tocado fondo: más de setenta aspirantes a la Presidencia, la mayoría sin la más mínima opción de ganar, inundando el debate con sus inseguridades y sus egos. Y lo peor: creen que los colombianos seguimos siendo pendejos, dispuestos a aplaudirles su show electoral. No señor. No hay derecho a que la crisis del país se convierta en la pasarela personal de frustrados políticos.
El 80% de esos candidatos sabe que no pasará ni de la foto inicial. Lo saben ellos, lo sabe la prensa, lo sabe el ciudadano de a pie. Y sin embargo insisten en usar la campaña como terapia para su vanidad o trampolín para cargos menores. Mientras tanto, seguimos sin ver una sola hoja de ruta seria que nos diga cómo piensan gobernar un país que se cae a pedazos. En medio de inseguridad creciente, economía estancada, instituciones debilitadas y una fractura social cada vez más profunda, se nos presenta una feria electoral donde la palabra “propuesta” brilla por su ausencia.
Un candidato serio debería tener, desde el día uno, un plan de campaña claro y público. Un documento, no un eslogan. Ese plan mínimo debe incluir:
1.Diagnóstico del país
Radiografía realista de economía, seguridad, justicia, educación, salud, infraestructura, medio ambiente y relaciones internacionales.
2.Objetivos estratégicos medibles
Máximo cinco objetivos nacionales con indicadores claros, metas anuales y plazos definidos.
3.Propuestas por sector
•Economía y empleo: reforma tributaria, formalización laboral, inversión productiva, fortalecimiento industrial, apoyo al agro y a la economía digital.
•Seguridad y justicia: fortalecimiento de Fuerza Pública, inteligencia, justicia rápida, lucha contra el crimen organizado.
•Educación: cobertura, calidad, formación docente, educación técnica y superior.
•Salud: acceso universal, fortalecimiento de hospitales, prevención.
•Infraestructura: transporte, logística, conectividad digital.
•Medio ambiente: transición energética, protección de ecosistemas, gestión del agua.
•Política exterior: relaciones bilaterales, integración regional, defensa de intereses nacionales.
4.Propuestas regionalizadas
No se gobierna desde Bogotá con una plantilla. Cada región —Caribe, Pacífico, Andes, Amazonía, Orinoquía, San Andrés y Providencia— debe tener propuestas específicas según su realidad económica, social, cultural y geográfica.
5.Plan financiero
Costo de cada propuesta y fuentes de financiación claras, sin promesas vagas de “vamos a gestionar recursos”.
6.Cronograma de ejecución
Acciones para los primeros 100 días, el primer año y el cuatrienio.
7.Mecanismos de control ciudadano
Plataforma pública de seguimiento con informes trimestrales y compromiso de rendición de cuentas ante el Congreso y la ciudadanía.
Si ni siquiera son capaces de presentar esto antes de pedir un voto, ¿qué podemos esperar de ellos en el poder? No se gobierna con ocurrencias ni frases de cajón. Se gobierna con visión, con técnica y con compromiso.
Exijo, como ciudadana colombiana, que todos los candidatos publiquen de inmediato su plan de campaña completo y verificable. Si no lo hacen, la conclusión es sencilla: no están preparados para gobernar. No somos pendejos, y este país no es el diván donde vengan a curar sus frustraciones políticas.
Señor lector: esto es lo que yo opino. Seguramente usted tendrá su opinión. Incomódese un poco. Y en lugar de corregir o “añadir”, diga lo que a usted le parece. Porque el silencio también es complicidad.” (Agosto 9)
————-
“El Petro que importa no es el que se va, sino el que quieren dejar.
A estas alturas, seguir gastando titulares, debates y saliva en Gustavo Petro es un desperdicio. No, señores: a Petro no le quedan 362 días, le queda muchísimo menos. El 8 de noviembre de 2025 entra en vigor la Ley de Garantías para las elecciones legislativas de marzo de 2026. Ese día se acaban los contratos directos, los movimientos burocráticos y las maniobras de poder disfrazadas de gestión. Y el 6 de diciembre, cuando arranque oficialmente la campaña al Congreso, Petro perderá lo que más le gusta: el protagonismo diario. Seguirá con su inagotable “mi, mi, mi…”, pero ya sin el mismo público dispuesto a oírlo.
El verdadero peligro no es Petro como persona ni como presidente. Es el pobrecismo que deja sembrado: una ideología que romantiza la pobreza, la convierte en identidad política y la usa como combustible electoral. Un relato corrosivo que ya está siendo adoptado por candidatos de todo el espectro, incluso fuera de la izquierda.
El pobrecismo convierte la ineficiencia en virtud, el asistencialismo en política de Estado y la dependencia en estrategia electoral. Promete que “los pobres no pagarán impuestos” mientras asfixia la productividad y la inversión. Divide al país en buenos y malos según su patrimonio, sin importar mérito, trabajo ni esfuerzo. Y lo más grave: no necesita gobernar para imponerse, porque se instala en la conversación pública y en la cultura política.
Centrarse en Petro es permitir que otros se disfracen de salvadores mientras reciclan el mismo libreto: victimizar, dividir y repartir recursos como si fueran infinitos. El verdadero debate es cómo desmontar esa narrativa antes de que se vuelva la regla y no la excepción.
No basta con cambiar de presidente. Hay que cambiar el relato. Si no lo hacemos, la política colombiana seguirá orbitando alrededor de ese pobrecismo rentable para las urnas e inviable para el país.” (Agosto 10)
————
“Hoy Colombia llora el asesinato de Miguel Uribe Turbay: un hombre de convicciones firmes y entrega incansable que siempre creyó en un mejor país. Su muerte violenta nos recuerda que el verdadero liderazgo es servir y unir, y que debemos rechazar toda forma de odio y violencia.
Duele aún más ver que, en lugar de compasión, algunos eligen la burla y el desprecio. ¿Cómo puede un país salir adelante cuando se pierde la humanidad? Cuando la degradación llega al corazón, la violencia se normaliza y la indiferencia se vuelve costumbre. No podemos permitir que Colombia aprenda a vivir así.” (Agosto 11)
* Publicados en su cuenta de X (@carorestrepocan).
Leave a Reply