Golpe de Estado en camino

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Golpe de Estado en camino

Alfonso Monsalve Solórzano                                                                             

Es exasperante. La pesadilla parece no tener fin, y ya habrá gente que rechaza a Petro, pero tiene la idea de que para que se calme, habrá que concederle lo que quiere, pues ya pronto se irá y podremos revocar, cuando ganemos las elecciones del 26, sus desastrosas medidas y terminar su infame corrupción. Pues están equivocados. No nos pueden derrotar por cansancio. Está llegando la hora de marcar un deslinde total y pasar a la ofensiva, porque Petro no tiene límite; a medida que se le dé algo, querrá más, hasta copar el poder absolutamente.

Lo que hizo esta semana que termina es un paso, o varios pasos más, en su camino de asalto al poder, porque si nos dejamos, pasará por encima del senado e impondrá su voluntad, desconociéndolo y amedrentándolo cada vez con mayor sevicia, para que le aprueben sus preguntas de la consulta mediante una campaña de terror que viene desde hace semanas, pero que se incrementará hasta alcanzar niveles de violencia insostenibles para una deliberación razonable en el congreso y en los ciudadanos.  La justificación es que los “malandrines” presidente y secretario del Senado, orquestaron un fraude, acusación que puede calar en algunos ciudadanos de bien.

Pero, la verdad, es que no hubo tal fraude. Lo que ocurrió lo explica muy bien El Colombiano en su edición del pasado viernes:

“Tres votos de congresistas que no estuvieron en la plenaria por diferentes razones fueron fundamentales en la votación y pudieron haber cambiado el resultado. El más demoledor para el propio Gobierno fue el de Martha Peralta que se fue sin explicación (…) El día más importante del periodo constitucional de los congresistas y del Gobierno, la senadora Peralta se salió del Capitolio, cruzó la carrera séptima hacia el edificio nuevo del Congreso, volvió a salir fuera de las instalaciones y se demoró más de una hora sin que se supiera con exactitud en qué lugar estaba (…) El otro senador que se ausentó fue Richard Fuelantala del partido AICO. El Gobierno también contaba con ese voto. Fuelantala se salió en el momento de la votación y este jueves publicó un video explicando su decisión. “Ayer todos los partidos nos pusimos de acuerdo para retomar una reforma que beneficie a los trabajadores y al país. Hoy tenemos la posibilidad de hacerla realidad sin esperar dos años de trámite y sin convertirla en un acto de campaña electoral” (…) El último voto que no estuvo dispuesto para el Gobierno fue el de la senadora Angélica Lozano. Esta lideró la apelación y la intención de que la reforma laboral resucitara, pero salió de la plenaria y no votó. Esos votos, más los del Mira, que sorprendieron a Benedetti, le costaron la Consulta al presidente” (https://www.elcolombiano.com/colombia/los-dos-votos-del-pacto-historico-que-derrotaron-al-gobierno-en-la-consulta-popular-martha-peralta-y-richard-fuelantala-GA27415254).

Aclarado este punto, hay que decir, sin titubeos, que lo que Petro está preparando es un golpe de estado contra la democracia representativa consignada en nuestra constitución, que se fundamenta en la división e independencia de poderes, para sustituirla por una democracia directa en la que las minorías empoderadas deciden por la totalidad del país, convocando a “cabildos abiertos”, que solo tienen alcance local, pero que, en la interpretación de Petro son los soviets que creó Lenin para gobernar Rusia, cabildos estos que no tienen ningún poder legal de aprobar leyes ni para imponerle sus decisiones al Congreso, que es quien tiene la potestad legal de legislar al ser un órgano elegido por votación popular, que representa todas las corrientes de opinión significativas de un país y toma por mayoría decisiones que afectan a todos los ciudadanos, teniendo en cuenta las distintas posturas de los grupos sociales que están representados allí. Es, por definición, la manifestación de la pluralidad de una sociedad. Su razón de ser y filosofía es impedir que minorías beligerantes, que solo se representan a ellas, tomen las decisiones que atañen a todos, que es lo que quiere Petro:

“Hoy el pueblo debe mantenerse en calma y reunirse libremente en las plazas públicas de todos los municipios del país. Organizarse y tomar decisiones. En el cabildo distrital de Bogotá se reunirán las organizaciones populares a escala nacional. Ante el fraude evidente y la burla a la constitución de los que dirigen el senado, se tomarán decisiones que se votarán en todos los cabildos populares en todos los municipios. Con tranquilidad, la respuesta a la ignominia de la mesa directiva del senado será respondida contundentemente. Espero el lunes en el paseo Bolívar a todo el pueblo del Atlántico, para dirigirme como jefe de Estado a toda la nación. Recibiré la decisión votada por el pueblo en todos los municipios y me colocaré al frente para cumplirla”, fue el mensaje de Gustavo Petro en su cuenta oficial de X, en la tarde del 14 de mayo (https://www.infobae.com/colombia/2025/05/15/esto-es-el-cabildo-abierto-la-nueva-estrategia-del-gobierno-petro-para-no-dejar-morir-la-reforma-laboral/).

Esta táctica irá acompañada de la convocatoria de los comités de apoyo a la Reforma en distintas poblaciones, de las “asociaciones” campesinas que le copian, de la minga prepagada; de los activistas que se esconden en la universidades públicas y el Sena, a la burocracia sindical, al lumpen de las ciudades que se agrupan en la primera línea a quienes la policía no podrá tocar porque se manifestarán “pacíficamente” rompiendo el mobiliario público y atacando a la fuerza pública con todos  tipo de artefactos, para desembocar en una huelga general, según consta en foto del chat del ministro del interior, en la que le pregunta al presidente “¿quién convocará la huelga general?”.  Si esa maniobra triunfa, insisto, se acaba la posibilidad para la mayoría de los colombianos, de ser representados, como sociedad plural que somos, para ser reemplazados por el monismo de Petro y sus compinches. Nos convertiremos en una sociedad que sólo tiene una voz, la del tirano; y una sola voluntad, la del tirano.

Petro cuenta con varias tácticas que impulsa paralelamente:  los senadores del Pacto Histórico han diseñado un plan para presionar  a sus colegas “rodear “al senado durante 38 días para que aprueben la reforma: “Movilización de desagravio por el hundimiento de la consulta popular, campaña de 38 días para rodear el Senado para que apruebe la reforma laboral, que haga lo que no hizo en dos años” (https://www.semana.com/politica/articulo/pacto-historico-quiere-rodear-al-senado-para-que-apruebe-la-reforma-laboral-petrismo-quiere-otra-consulta-popular/202537/).

Por supuesto, esta táctica incluye el hostigamiento en el recinto del senado; pero, también, amenazas personales y a las familias de los congresistas en sus residencias, como el acoso que hicieron hace poco una contra la presidenta de la Comisión Sétima del Senado al inicio del tercer debate de la discusión de la reforma de la salud

  Ahora, bien, lo que pretende para revivir la consulta en el Senado, también hará parte del entramado para presionar y hasta revocar a la Corte Constitucional, que entrará a analizar la reforma pensional, que tiene varios puntos discutibles. La existencia del poder judicial independiente en una democracia representativa es la garantía para contrarrestar los abusos del ejecutivo y las extralimitaciones del legislativo y para ello vigila el alcance mismo de las normas y los procedimientos con las que estas fueron aprobadas, porque impiden, precisamente, los abusos y las extralimitaciones de los otros poderes. Presionar con la movilización callejera y someter, eventualmente, el examen de constitucionalidad de la reforma pensional a los dictámenes de los cabildos abiertos, si la Corte objeta total o parcialmente esa reforma, es la continuación del golpe de estado.

Como lo es, acabar con el sistema de salud, poniendo las EPS en “cuidados intensivos” aunque el ministro lo desmienta;Varios medios de comunicación publicaron una información errada, donde aseguran que el ministerio ‘tiene a las EPS en cuidados intensivos para impulsar la reforma’. Tales declaraciones NO existieron”, se lee en el comunicado que publicó el ministerio al respecto.

“Pero el ministro sí dijo eso. “Entonces las tenemos en cuidados intensivos a las EPS ahí para que salga la reforma”, dijo textualmente Jaramillo, como se evidencia en el minuto 1:51:05 de la transmisión oficial del evento en el canal de YouTube del Canal del Congreso”. (https://www.lasillavacia.com/en-vivo/ministro-jaramillo-si-dijo-que-intervienen-eps-para-que-salga-la-reforma/).

En conclusión. Las intenciones aviesas de Petro con el objeto de darle un golpe a nuestro estado de derecho avanzan y son más radicales, ahora, en la medida que se le agota el mandato.

Los ciudadanos que sufrimos su gobierno no podemos callar o sólo hablar sin pasar a la resistencia pacífica y cumpliendo nuestra constitución. Hay que mostrarle que los planes siniestros de Petro no pasarán, porque la mayoría de los colombianos lo impediremos. La mayoría del senado ha hecho su tarea; además, hay que permitir que la Corte también lo haga, ahora que todavía no está captada del todo por el Petrismo y, también, es hora de impedir que Petro y Jaramillo terminen por destruir nuestro sistema de salud.  Cualquier reforma debe ser aprobada en el Congreso y las Cortes sobre su legalidad deben ser respetadas.

Es hora de que la oposición rodee al senado, al congreso todo, como algunos analistas han propuesto, y al poder judicial, para defender nuestro estado de derecho.  Hagamos, para comenzar, una inmensa marcha en todo el país, para que el presidente se entere de que los colombianos no permitiremos un golpe de estado. Pido a los policy makers, a los gremios y a las organizaciones sociales, que trabajen en ella, antes de que sea tarde.

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