Polarización

Iván Tabares Marín junio 20, 2026

Por Iván Tabares Marín

Mientras leía un libro basura, La ultraderecha contra la verdad, me preguntaba por las causas o determinantes de la polarización que existe en Colombia y, en general, en todo el mundo en materia política. Hay una explicación relacionada con las diferencias de la izquierda y la derecha que hoy podemos entender mejor porque el progreso de la cultura, la ciencia y la filosofía nos permiten hacerlo.

En último término, la pelea es entre identidades como muy bien lo ha resumido la primera ministra italiana Giorgia Meloni: “Soy mujer, soy madre, soy italiana, soy cristiana”. Esas son las mismas identidades (familia, religión, nacionalidad) de los latinoamericanos que la izquierda posmoderna quiere destruir, pero quienes votan por la izquierda no lo han entendido porque la vieja forma de entender el comunismo se resumía en una guerra de pobres u obreros contra “blanquitos ricos”.

En el párrafo anterior se resumen las dos izquierdas, la vieja lucha de clases y la nueva batalla cultural o de identidades. La vieja izquierda o comunismo o marxismo fracasó a mediados del siglo pasado, entonces los intelectuales comunistas pensaron que la mejor forma de tomar el poder era cambiando la cultura o la forma de pensar de las sociedades democráticas y capitalistas y que, luego, el control del Estado quedaba fácil mediante una reforma constitucional en la que los tres poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) fueran dominados por la izquierda.

Esto último ya sucedió en Cuba, Nicaragua, Venezuela y México. En México, el expresidente AMLO, Andrés Manuel López Obrador, con una mayoría de parlamentarios del 75 por ciento, logró aprobar, antes de entregar su mandato a Claudia Sheinbaum, una ley que ordenaba la elección de los jueces. Como la mayoría de los mexicanos lo respaldaban, la mayor parte de los jueces serían de su corriente política del partido Morena. Se acabó la separación de poderes que a Petro no lo deja dormir porque es un aprendiz de dictador.

El plan de la organización internación del crimen, representada por Petro, Iván Cepeda y la Primera Línea de terroristas, lo conocimos perfectamente en el proyecto de reforma constitucional de Chile, en 2022, aprobada por una asamblea con un 75 por ciento de mamertos, pero que fue rechazada por el pueblo con un 60 por ciento de los votos.

En la nueva izquierda los sujetos revolucionarios no son los sindicatos, sino los intelectuales marxistas que se tomaron las universidades a finales del siglo pasado –como muy bien los explica Roger Scruton— adoctrinaron a los jóvenes de Occidente y promovieron la batalla cultural con un grupo de identidades que se convirtieron en víctimas: mujeres, indígenas, musulmanes, los diferentes, comunidad LGBTIQ+ y migrantes; además agregaron el medio ambiente ideologizado como bandera.

El pueblo que vota por la izquierda desconoce esta historia y no sabe lo que hace cuando vota por quienes quieren destruir la familia, la religión cristiana y la nacionalidad colombiana. El enfoque de género es la base de su perverso plan. Cambian nuestra historia y odian nuestra democracia.

Iván Tabares Marín

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