Iván Tabares Marín
Aparecieron sendos estudios en El Tiempo y revista Semana que tratan de definir el motivo que lleva a los colombianos a votar. El primero fue una entrevista de Andrés Felipe Arias concedida a María Isabel Rueda; el otro fue una columna de opinión del sicólogo Santiago Ronderos.
El estudio estadístico realizado por el exministro Arias, asesor en ‘data’ e inteligencia artificial, se basa en lo que llama la fractura étnico-racial y también en edades que explican las principales variables de nuestras elecciones: “lo que muestran los datos es que donde hay municipios con un peso étnico alto, allí el voto ya está decantado por Iván Cepeda. Donde municipios y ciudades con un peso de población joven alto, allí la probabilidad de triunfo de Iván Cepeda es mayor”; pero en las grandes ciudades el peso étnico desaparece y solo prevalece el factor de la edad y eso beneficia a Abelardo de la Espriella, pero el voto joven sigue siendo importante para Cepeda.
Para el sicólogo Ronderos, la importancia de los votos de los jóvenes en favor de la izquierda se relaciona con “los sentimientos arraigados en la rebeldía juvenil, la crisis de identidad y una tendencia a cuestionar las normas, la autoridad, las tradiciones y las creencias”. También el voto de los adolescentes está condicionado por las redes sociales, “donde poco a poco se les va lavando el cerebro mediante las narrativas Woke, discursos progresistas, ideología de género y otros contenidos que suelen cuestionar las ideas tradicionales (…)”.
El estudio del exministro Arias no busca una explicación del voto juvenil y, el del sicólogo, se queda corto al no plantearse el adoctrinamiento recibido en escuelas, colegios y universidades controlados por la izquierda. Como referencia nos pueden servir los datos obtenidos en el último siglo por el filósofo Roger Scruton en Estados Unidos y Europa: entre el 70 y el 100 por ciento de los profesores de las facultades de sociales, humanidades, filosofía y artes son de izquierda. No se conocen investigaciones en ese sentido en nuestro país.
Otro aspecto interesante de la entrevista del exministro es “el votante mediano”, el que define unas elecciones. Hay dos tipos de votantes medianos. Uno es “el votante mediano económico, urbano, joven, entre veintes y treintas (…)” no votan por ideología, ni las entienden. “Votan simplemente porque su emprendimiento, su negocio, su compañía prosperen”. Los otros votantes medianos son los “Alejandro Gaviria” o alejandrinos: “Le importan las instituciones; en el tono que usa el mandatario pesa mucho la decencia; siempre está mucho más inclinado a que la técnica defina los grandes problemas del Estado”. Estos están con Abelardo y se les llama los “WestCol”.
No alcanzo a mostrar otros datos de los expertos citados. Para Arias, “Abelardo tiene más del 90 por ciento de probabilidad de ganar. El margen con que ganaría hoy, con toda esa data que usé, está ente el 6 y el 7 por ciento de la votación. Más o menos un 53 a 47 por ciento”.