José Obdulio Gaviria*
“#TrumpTieneRazón
La historia ya juzgó al nazismo y la humanidad no puede permitirse repetir el error de contemporizar con un régimen que combina fanatismo teocrático, antisemitismo militante y ambición nuclear: el de los Ayatolas de Irán.
No soy quién para darle consejos a Su Santidad, pero creo que es de justicia que reconsidere su calificación de “guerra injusta” al esfuerzo que los Estados Unidos, Israel y la mayoría de los estados árabes han emprendido para derrocar a los tiranos de Irán, que oprimen a su pueblo desde 1979 y amenazan la paz mundial. La libertad, la dignidad humana y la supervivencia de la civilización exigen hoy claridad moral y determinación.
Derrotarlos en la batalla no es una falta ni un pecado contra la humanidad. Al contrario, es una misión humanitaria impostergable.
Ese régimen constituye una plaga ideológica y política idéntica a la que se apoderó de Alemania en 1933: totalitaria, expansionista, antisemita y destructora de valores universales. Aquella produjo el peor desastre humanitario del siglo XX. Esta está repitiendo la tragedia en el siglo XXI.
Los hechos lo demuestran:
• Armamentismo sin límites y programa nuclear: Destina recursos colosales a un arsenal convencional y nuclear que amenaza la paz mundial, mientras su población sufre pobreza y hambre.
• Destrucción sistemática del medio ambiente: Irán ha agotado y contaminado sus escasos acuíferos y ríos principales, condenando a millones de sus propios ciudadanos y a pueblos vecinos a la escasez crónica de agua.
• Tiranía sobre las mujeres: La Policía Moral y el Plan Noor imponen el velo obligatorio con violencia, detenciones arbitrarias y represión física. La muerte de Mahsa Amini en 2022 no fue un incidente aislado; es política de Estado.
• Justificación religiosa y política del asesinato: El régimen legitima la pena de muerte por disentir, blasfemar o protestar, y ejecuta a opositores con fatwas y tribunales revolucionarios.
• Creación y financiamiento de grupos terroristas: Ha armado, entrenado y financiado a Hezbollah en Líbano, Hamas en Gaza y los hutíes en Yemen, exportando muerte y desestabilización a toda la región.
• Narcotráfico y crimen organizado: Utiliza rutas de opio y heroína para financiar su aparato represivo y terrorista.
• Consignas oficiales de odio: “Muerte a Israel”, “Muerte a Estados Unidos” y la amenaza explícita de destruir al Estado judío forman parte de su doctrina estatal.
• Persecución de escritores, intelectuales y manifestantes: Fatwas mortales contra autores, asesinato selectivo de disidentes y represión sangrienta de protestas pacíficas (2022-2023) son práctica habitual.
• Amenaza existencial global: Su programa nuclear avanza hacia el umbral de la bomba atómica, con el explícito objetivo de alterar el equilibrio estratégico mundial.
Frente a este historial, sostener que cualquier acción decidida para neutralizar esta amenaza es una “guerra injusta” equivale a equiparar la defensa de la civilización con la agresión de los bárbaros.
#HayQueDerrocarALosAyatolas” (Abril 14)
* Publicado en su cuenta de X (@JOSEOBDULIO).
