Luis Guillermo Vélez
“A ver, GF, una pequeña lección de pensamiento económico.
No lo hago por ti, sé que es inútil, sino por unos alumnos míos que me han pedido que te ponga en tu lugar.
Va hilo de tres partes.
1. Walras es importante en la historia del pensamiento económico por haberle dado un entierro de tercera a la teoría del derrumbe de Marx.
En efecto, Marx pretendió que su socialismo era científico, no utópico, porque el capitalismo, movido por la maximización del valor de cambio, no del valor de uso, conducía a la anarquía de producción y caería en medio de grandes crisis de sobre- producción. Marx trató de demostrar su teoría del derrumbe mediante los esquemas de reproducción simple y reproducción ampliada de tomo II de El Capital. Lo paradójico es que la aritmética elemental de Marx, con la cual solo puede idear una economía de dos sectores, lo conduce exactamente a la conclusión contraria: no hay ninguna imposibilidad teórica de realizar la plusvalía y el derrumbe de capitalismo no es una necesidad histórica ineludible. Así, el socialismo científico, como forma racional de la producción mediante la planeación, carece de fundamento.
(NB 1. Esto y la imposibilidad de transformar valores en precios de producción – sin lo cual la teoría de la explotación carece de fundamento- fue muy frustrante para Marx y por ello abandonó su trabajo en El Capital y se dió a la bebida. El pobre Engels, que había invertido tanto dinero en el proyecto, trató de salvar su inversión y como pudo terminó los tomos 2 y 3 de El Capital que contradicen las pretensiones teóricas de tomo I, el único escrito por Marx)
Vuelvo a Walras. El hombre es francés y sabía más matemáticas que el pobre Marx. Por ello, en su obra mayor Elementos de Economía Pura (1874), pudo plantear el problema del equilibrio general como la solución a un sistema de ecuaciones simultáneas. Las funciones de utilidad y las funciones de producción, de las que salen las funciones de oferta y demanda, son los datos; las cantidades y precios de las mercancías, las incógnitas. Walras pensaba que bastaba con que el número de ecuaciones fuera el requerido para encontrar las incógnitas para que el sistema tuviera solución.
La teoría de Walras fascinó a la naciente profesión de los economistas, pero empezaron a aparecer contra ejemplos: sistemas con varias soluciones o sistemas sin sentido económico, es decir, con precios negativos, como los de Gustav Cassel, economista sueco.
Aunque la solución de Walras no fue la correcta, la forma de plantear el problema sí lo fue. Por eso marcó la agenda de investigación de la economía en el siglo XX.
La solución que hoy se considera adecuada la aportó Gerard Debreu en su obra Teoría de Valor de 1959. Debreu utilizó matemática avanzada: topología, análisis convexo, teoría axiomática de conjuntos (Bourbaki) y teoremas de punto fijo.
(NB 2. La matemática avanzada es necesaria para las demostraciones en la ciencia moderna. La economía las incorpora, así como se hace en la física y la cosmología. Sin ellas toda la teoría del big bang sería la misma cosa que el relato del Génesis. Un economista no debe pelear con las matemáticas, debe aprenderlas humildemente)
Es importante saber que León Walras era socialista y que sus alumnos socialistas, en particular el polaco Oscar Lange, usaron su teoría de equilibrio general en el gran debate sobre la viabilidad del socialismo que los enfrentó a Mises en los años 30. Es decir, GF, que en lugar de atacar a Walras por “neoliberal” deberías amarlo como amas a Marx.
(Cita de Gustavo Petro, @petrogustavo, de abril 6: “El neoliberalismo lleva a la extinción a la humanidad y la vida entera en el planeta, es falso el teorema de Walras sobre el bienestar social, que en Colombia se implementa desde los tiempos de Julio Cesar Turbay Ayala, es falso ese teorema porque la realidad de la crisis x.com/petrogustavo/s…”)
2. Vamos ahora con el tu venerado Keynes. El hombre era un escritor brillante pero no un gran teórico de la economía. Los políticos de todos los partidos en todos los países lo adoran porque con su cuentecito de la “insuficiencia de la demanda” les da fundamento “científico” a su voracidad de gasto público que es lo que fundamenta su existencia. No es sorprendente que todos los políticos y todos los economistas mediocres sean keynesianos.
Keynes, decía, era un mal teórico. Educado por Marshall, solo sabía de equilibrio parcial, lo cual sirve para analizar mercados aislados, pero no para el conjunto de los mercados que forman la macroeconomía. Por eso su teoría de la demanda efectiva estaba llena de inconsistencias. Y su teoría general era un amasijo de textos que carecían de coherencia lógica. ¿Qué quiere decir Keynes? Había tantas respuestas como comentaristas.
Entonces apareció Jhon Hicks, a la sazón un joven economista walrasiano, con un artículo brillante titulado “Mr. Keynes y los clásicos”. Keynes lo leyó y le dio su aprobación: si, eso es lo que quise decir. Y las cosas se aclararon.
Como sabe cualquier economista, lo de Hicks es el archifamoso Modelo IS/LM, un modelo de equilibrio general, base de la Síntesis Neoclásica.
Equilibrio general significa mercados interrelacionados donde los precios se forman simultáneamente y deben ser consistentes. Basta, como en el IS/LM que existan dos mercados: real, IS; monetario, LM.
Vino después un gran desarrollo de los modelos macroeconómicos, cada vez más detallados conforme aumentaba la capacidad de cómputo.
El Banco de la República trabaja con varios de esos modelos de la economía colombiana y con base en ellos hace los pronósticos sobre las consecuencias de cambios en las variables exógenas. En particular, la decisión de mantener, reducir o elevar la tasa de interés de política monetaria se base en las simulaciones de lo que ocurre en eso escenarios.
La macro ha avanzado mucho y solo los políticos y economistas mediocres creen que el cuento de la demanda insuficiente que deba ser llenada por el gasto público sea válido en todo tiempo y lugar.
La idea de que en medio de una crisis con desempleo de 30% el gobierno debe impulsar obras públicas u otro tipo de gasto para reactivar la economía no exige ningún conocimiento económico sofisticado, es elemental.
Keynes forjó su teoría en medio de la gran crisis de los años 30 que fue resultado de un auge extremo provocado por una extraordinaria expansión del crédito. Las bajas tasas de interés llevaron a que muchos invirtieran en proyectos que carecían de bases sólidas de demanda. Una enorme burbuja que se reventó. Cuando esto se produjo los bancos entraron en pánico y empezaron a contraer los créditos. La Reserva Federal que para ese entonces tenía solo unos 20 años, no entendió que lo que correspondía era una política monetaria a ultranza, como la llamó Hayek, quien como joven economista del instituto austriaco de coyuntura anticipó el colapso. Friedman y
Schwartz demostraron que la política errónea de la FED convirtió la crisis en recesión profunda. Por ello, en 2008, cuando estalla una gran burbuja, fue tan importante la presencia de Ben Bernanke al frente del la FED. Conocedor como pocos de lo ocurrido en los años 30, realizó una política monetaria a ultranza comprando hasta bonos basura para inyectar liquidez.
(NB3. Los modelos de pronóstico y simulación no son bolas de cristal que permitan ver el futuro. Son imperfectos. Mi amigo Carlos Vélez, gran ingeniero economista ya fallecido, los comparaba con troncos de madera que usamos para cruzar un arroyo torrentoso. Es algo mejor que tratar de caminar sobre las aguas como tú pretendes, GF)
3. Cada vez que mencionas a David Ricardo en apoyo de tus disparates, pienso que debe removerse furioso en su tumba de Gatcome Park. Todas las conclusiones de política práctica que se derivan de su teoría se oponen a las tuyas.
Empecemos con la renta del suelo. Para Ricardo la renta del suelo es diferencial. El concepto erróneo de renta absoluta pertenece a Marx.
La renta surge de la necesidad de emplear a medida que crece la población tierras de inferior productividad para producir alimentos. Partiendo de un estado inicial con una tierra abundante libre de renta, el paso a una tierra de inferior calidad trae como consecuencia una caída en la tasa de beneficio de la tierra marginal. Los agricultores de la tierra inframarginal se ven compelidos por la competencia a ceder a los terratenientes parte de su beneficio extraordinario en la forma de renta. El proceso continúa hasta que la tasa de ganancia caiga tanto que se suspende la acumulación de capital.
Las mejores tecnológicas pueden cambiar la situación, pero también la libre importación de cereales puede hacerlo.
Ricardo fue miembro del parlamento y su propósito fue la eliminación de las “corn laws” que ponían aranceles prohibitivos a la importación de granos de Polonia y Ucrania. Las leyes se derogaron varios años después de la muerte de Ricardo y eso fue lo que permitió, entre otras cosas, la entrada de la oferta argentina al abastecimiento del mercado inglés. Pero esa es otra historia. Aquí lo que importa es resaltar que el proteccionismo al que se oponía Ricardo y que tú y todos los mamertos defienden favorece el interés del terrateniente y perjudica a Ia burguesía y al proletariado.
Pasemos a otro tema fundamental, los subsidios a los pobres de los cuales tú y todo el mamertaje y la casi totalidad de los políticos son fervientes partidarios.
En la época de Ricardo aparecieron, se llamaban leyes de pobres. Malthus, gran amigo de Ricardo, las combatió, decía, con sorna que las leyes de pobres nunca tendrán recursos suficientes para alimentar los pobres que esas mismas leyes crean. Pensaba que los subsidios distorsionan el salario y que su financiación con cargo a los beneficios del capital acaba con los incentivos a la acumulación y al crecimiento económico.
Ricardo era maltusiano en el tema de los subsidios y no hubiese aprobado ninguno de los programas de “justicia social” de tu gobierno ni de ninguno de los anteriores.
Cuando leo tus disparates y recuerdo que eres economista de la Universidad Externado me provoca instáurale una demanda por daños y perjuicios.
Definitivamente enseñar mal es criminal.
¡Qué vaina, GF, qué vaina!” (Abril 6)
* Publicado en su cuenta de X (@LuisGuillermoVl).
